Los hongos son un reino de seres vivos que durante siglos se tomó por plantas y que en realidad está más cerca de los animales. No hacen fotosíntesis: se alimentan de lo que tienen alrededor, soltando enzimas que lo digieren fuera del cuerpo y absorbiendo luego lo que resulta. Sus paredes no son de celulosa, como las de las plantas, sino de quitina, el mismo material del caparazón de los insectos. Hay setas, mohos y levaduras, y se calcula que existen varios millones de especies, de las que se han descrito unas ciento cincuenta mil.
La seta es solo la parte que se ve. El hongo de verdad es una red de hilos finísimos, las hifas, que crece bajo tierra o dentro de la madera o del pan, y que puede extenderse metros y metros. Esa red se llama micelio. La seta es el órgano que el micelio saca al aire para soltar esporas, como el fruto de un árbol. Uno de los seres vivos más grandes que se conocen es un micelio de un hongo de la miel en Oregón que ocupa unos nueve kilómetros cuadrados y tiene miles de años.

Se reproducen por esporas, células diminutas que el viento lleva a cualquier sitio. Un champiñón suelta miles de millones. Por eso los mohos aparecen en cualquier alimento que se deja unos días: las esporas ya estaban en el aire. Las levaduras, que son hongos de una sola célula, se reproducen partiéndose o echando yemas, y son las que hacen el pan, el vino y la cerveza por fermentación.

Su trabajo principal en la naturaleza es descomponer. Junto con las bacterias, los hongos son los descomponedores que deshacen las hojas caídas, la madera muerta y los cadáveres y devuelven al suelo lo que tenían. Son casi los únicos que saben digerir la lignina, la sustancia que hace dura la madera; sin ellos los bosques estarían enterrados en troncos. Cuando los árboles aparecieron, hace unos cuatrocientos millones de años, pasaron decenas de millones sin que nadie supiera descomponerlos, y de esa madera sin pudrir viene buena parte del carbón que quemamos.
Muchos viven en sociedad con otros seres. Casi todas las plantas tienen hongos enredados en las raíces, las micorrizas, que les traen agua y minerales a cambio de azúcar; un bosque entero está conectado por debajo por esas redes. Los líquenes que crecen en las rocas y los troncos son un hongo y un alga viviendo juntos. Y algunos hongos matan: las setas venenosas, el tizón que arruina cosechas, el pie de atleta y las infecciones graves en personas con las defensas bajas.

Y otros han sido de las mayores ayudas de la medicina. La penicilina, el primer antibiótico, la fabrica un moho del género Penicillium, el mismo que da el color azul al queso roquefort. La ciclosporina, que hace posibles los trasplantes, sale de otro hongo. Y las estatinas contra el colesterol, de otro más.
Los descomponedores – La fermentación – Los antibióticos – Los reinos de los seres vivos – Las relaciones entre especies
Fuentes
- Robert H. WhittakerNew Concepts of Kingdoms of OrganismsScience 163 (3863)1969enlace
- Merlin SheldrakeEntangled Life: How Fungi Make Our Worlds, Change Our Minds and Shape Our FuturesBodley Head, Londres2020
- John Webster y Roland WeberIntroduction to FungiCambridge University Press, Cambridge, 3.ª edición2007