Los protozoos y las algas microscópicas son seres vivos de una sola célula con núcleo. Es decir, son eucariotas, como nosotros, pero cada célula es un individuo completo que come, se mueve, se defiende y se reproduce por su cuenta. Fueron los animálculos que Leeuwenhoek vio en una gota de agua en 1674, y durante mucho tiempo se metieron todos juntos en un reino, los protistas, que hoy se sabe que no es un grupo natural sino un cajón de sastre.
La diferencia tradicional entre unos y otros es cómo se alimentan. Los protozoos comen: engullen bacterias u otras células, como una ameba, que rodea a su presa con el cuerpo y la digiere dentro. Las algas hacen fotosíntesis, tienen cloroplastos y fabrican su comida con luz, como las plantas. Pero hay seres que hacen las dos cosas, como la euglena, que tiene cloroplastos y además caza, y el ADN muestra que un protozoo y un alga pueden ser parientes cercanos y dos algas parientes lejanas.

Se mueven de tres maneras. Las amebas fluyen, sacando prolongaciones del cuerpo y dejándose ir detrás. Los ciliados, como el paramecio, van cubiertos de miles de pelos cortos que baten en oleadas. Y los flagelados llevan uno o varios látigos largos, como el espermatozoide. Muchos, cuando el agua se seca, se encierran en una cápsula dura y esperan, a veces años, a que vuelva.

Las algas microscópicas del mar, el fitoplancton, son de las cosas más importantes del planeta y de las menos vistas. Diatomeas, que viven dentro de una caja de sílice, es decir, de vidrio, con dibujos que parecen tallados; dinoflagelados, que a veces se multiplican tanto que tiñen el mar de rojo; cocolitóforos, con placas de caliza. Entre todas hacen la mitad de la fotosíntesis de la Tierra: uno de cada dos alientos que tomamos viene de ellas. Y son la base de casi todas las cadenas alimentarias del mar.

Algunos protozoos causan enfermedades. El más grave es el Plasmodium, que produce la malaria y que un mosquito lleva de una persona a otra; sigue matando a más de medio millón de personas al año. Otros son la ameba de la disentería, el Trypanosoma de la enfermedad del sueño y el Toxoplasma de los gatos. Y otros viven dentro de otros animales ayudándolos: los que hay en el intestino de las termitas son los que digieren la madera por ellas.
Las algas grandes, las que se ven en la playa, son otra historia. Las verdes son parientes directas de las plantas terrestres, que descienden de ellas. Las rojas y las pardas, como los kelps que forman bosques submarinos de treinta metros, son de ramas distintas del árbol de la vida, y su parecido con las plantas es solo de forma de vida.
La célula procariota y la eucariota – Los reinos de los seres vivos – La fotosíntesis – La cadena alimentaria – El microscopio y el descubrimiento de la célula
Fuentes
- Ernst HaeckelReport on the Radiolaria Collected by H.M.S. Challenger During the Years 1873-1876Her Majesty's Stationery Office, Londres1887
- Sina M. Adl y otrosRevisions to the Classification, Nomenclature, and Diversity of EukaryotesJournal of Eukaryotic Microbiology 66 (1)2019enlace
- Lisa A. Urry, Michael L. Cain, Steven A. Wasserman, Peter V. Minorsky y Rebecca B. OrrCampbell BiologyPearson, Nueva York, 12.ª edición2020