Un parásito es un ser vivo que vive a costa de otro, el huésped, alimentándose de él sin matarlo de inmediato. La tenia en el intestino, la garrapata en la piel, el piojo en el pelo, el muérdago en la rama, el hongo en el pie, el plasmodio de la malaria en la sangre, el virus en la célula. Se los suele ver como una excepción desagradable, pero son la regla: cada especie de animal o planta libre tiene varias especies de parásito propias, y según los cálculos de Donald Windsor en 1998, más de la mitad de las especies de la Tierra son parásitas. Comer a otro por dentro es la manera más común de ganarse la vida.
Los hay de dos clases. Los ectoparásitos viven fuera, sobre la piel o las branquias, como las pulgas, las garrapatas, los piojos y las lampreas, y suelen ser artrópodos con las patas hechas para agarrarse. Los endoparásitos viven dentro, en el intestino, la sangre, el hígado, los músculos o las propias células, y son de todos los grupos: gusanos planos como la tenia y la duela del hígado, gusanos redondos como la lombriz intestinal o el que causa la elefantiasis, protozoos como los de la malaria, la toxoplasmosis y la enfermedad del sueño, hongos, bacterias y virus. Hay parásitos de parásitos, y hasta plantas parásitas de otras plantas, como la rafflesia, que no tiene hojas ni raíces y vive dentro de una liana hasta que saca la flor más grande del mundo.
Vivir dentro de otro cambia el cuerpo. Un parásito interno pierde lo que no necesita: la tenia no tiene boca ni intestino, absorbe la comida ya digerida por toda la piel, y es poco más que un tubo de huevos con ganchos en un extremo; los que viven en las células son aún más simples. Lo que gana es capacidad reproductiva, porque el problema del parásito no es alimentarse sino que sus hijos encuentren otro huésped, y la solución es hacer millones. Una tenia pone cientos de miles de huevos al día, y la lombriz intestinal, doscientos mil.
Muchos necesitan pasar por dos o tres huéspedes distintos, y sus ciclos de vida son de una complejidad asombrosa. La duela del hígado del ganado sale del huevo en el agua, entra en un caracol, se multiplica dentro de él, sale, se pega a una hierba y espera a que una vaca se la coma. Un gusano de las hormigas las obliga a subirse a la punta de una hierba y morder para que las coma una oveja. El toxoplasma se reproduce solo en el gato, y hace que los ratones infectados pierdan el miedo al olor del gato. La duela que vive en los caracoles ámbar convierte las antenas del caracol en gusanos pulsantes de colores para que un pájaro las vea y se las coma. Manipular el comportamiento del huésped es una estrategia repetida, y una de las pruebas más claras de lo que la selección natural llega a hacer.
La relación con el huésped es una carrera. El huésped desarrolla defensas, el sistema inmunitario, el aseo de los monos, el cambio de piel; el parásito desarrolla maneras de esquivarlas, y el resultado es la coevolución más rápida que existe. El plasmodio de la malaria cambia las proteínas de su superficie cada pocos días para que los anticuerpos no lo reconozcan. Y un parásito bien adaptado no mata: le conviene un huésped vivo el mayor tiempo posible, y las enfermedades más mortales suelen ser las de parásitos recién llegados a una especie que aún no conocen.
Los parásitos también sostienen los ecosistemas. Regulan las poblaciones tanto como los depredadores, impiden que ninguna especie domine, y en algunos estuarios pesan más que todas las aves juntas. Y su ausencia se nota: la hipótesis de la higiene propone que las alergias y las enfermedades autoinmunes han aumentado en los países ricos porque un sistema inmunitario que evolucionó con gusanos dentro, y de pronto no los tiene, se vuelve contra cosas inofensivas. Nosotros hemos perdido casi todos los nuestros en un siglo. Los animales salvajes, no.
Las relaciones entre especies – La coevolución – El sistema inmunitario – Los protozoos y las algas – Los virus
Fuentes
- Robert PoulinEvolutionary Ecology of ParasitesPrinceton University Press, Princeton, 2.ª edición2007
- Donald A. WindsorMost of the species on Earth are parasitesInternational Journal for Parasitology 28 (12)1998enlace
- Carl ZimmerParasite Rex: Inside the Bizarre World of Nature's Most Dangerous CreaturesFree Press, Nueva York2000