Los ecosistemas acuáticos

Cómo funciona la vida en el agua: la luz que se acaba a pocos metros, las capas de un lago, el plancton, las zonas del océano y la riqueza del agua dulce.

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Los ecosistemas acuáticos son los que tienen el agua como medio: el mar, que cubre el setenta por ciento del planeta, y las aguas dulces, los ríos, los lagos, los humedales, que son menos del uno por ciento de la superficie pero albergan una de cada diez especies de animales conocidas. La vida empezó en el agua, y vivir en ella sigue teniendo reglas propias que no tiene la tierra: el agua sostiene, así que no hacen falta troncos ni huesos fuertes; disuelve el alimento y el oxígeno, así que se puede comer y respirar sin moverse; y absorbe la luz, así que la fotosíntesis solo es posible cerca de la superficie.

La luz es lo que organiza todo. En el agua más clara desaparece a doscientos metros, y en un lago con algas o un río con barro, a dos o tres. Por encima está la zona iluminada, donde viven los productores, el plancton y las algas fijas, y con ellos casi todo lo demás; por debajo, la oscuridad, donde solo se puede vivir de lo que cae desde arriba. El océano medio tiene casi cuatro kilómetros de profundidad, de modo que el 95 por ciento de su volumen está a oscuras, y es el mayor hábitat del planeta y el menos conocido. Lo que allí vive come los restos que llueven, la nieve marina, o se acerca a las fumarolas donde unas bacterias sacan energía del azufre.

Los lagos se ordenan en capas. En verano el agua de arriba se calienta y flota sobre la fría del fondo, y las dos no se mezclan; la de arriba tiene luz y oxígeno y se queda sin nutrientes, y la de abajo tiene nutrientes y se queda sin oxígeno. En otoño el agua superficial se enfría, se hunde y todo se revuelve, y los nutrientes del fondo suben y alimentan una explosión de algas. Ese ritmo anual gobierna la vida del lago. Un lago pobre en nutrientes es azul, transparente y con pocos peces, pero grandes; uno rico es verde, turbio y lleno de vida pequeña, y si le llegan abonos de los campos se llena de algas que al morir consumen el oxígeno y matan a los peces, en la eutrofización.

Los ríos son otra cosa, porque el agua se mueve. Nada puede flotar sin ser arrastrado, así que los productores son algas pegadas a las piedras, y los animales se agarran, se aplanan o se esconden entre la grava. Buena parte de la comida viene de fuera: las hojas que caen de los árboles de la orilla alimentan a los insectos que alimentan a las truchas. Un río cambia a lo largo de su curso, de arroyo frío, rápido y oxigenado a río lento, cálido y turbio, y cada tramo tiene sus especies. Y conecta: el salmón nace en el arroyo, crece en el mar y vuelve a morir donde nació, llevando consigo nutrientes marinos hasta el interior de los bosques.

El mar tiene sus propias provincias. La costa, entre las mareas, es la zona más dura y más rica, con animales que aguantan estar seis horas al sol y seis bajo el agua. La plataforma continental, hasta doscientos metros, es donde se pesca casi todo, porque los ríos y las corrientes de fondo la abonan. Los arrecifes de coral son las selvas del mar. Y el mar abierto es, en su mayor parte, un desierto: azul, transparente y casi vacío, porque los nutrientes que caen al fondo no vuelven a subir. Las zonas más productivas están donde las corrientes suben agua fría del fondo, frente a Perú, Namibia o California, y ahí se concentran los peces, las aves y las ballenas.

El agua dulce es el ecosistema más amenazado. Se represa, se canaliza, se contamina y se seca, y las poblaciones de sus vertebrados han caído más del ochenta por ciento desde 1970, más que en la tierra o el mar. El mar sufre de otra manera: se calienta, se acidifica al absorber dióxido de carbono, lo que disuelve las conchas y los corales, y se ha pescado hasta reducir los grandes peces a una décima parte de lo que había. Rachel Carson escribió en 1951 que el mar era demasiado grande para que el hombre lo dañara; fue de las pocas cosas en que se equivocó.

El plancton – Los arrecifes de coral – El ciclo del agua – Los peces – Los biomas

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Fuentes

  1. Robert G. WetzelLimnology: Lake and River EcosystemsAcademic Press, San Diego, 3.ª edición2001
  2. Christopher B. Field, Michael J. Behrenfeld, James T. Randerson y Paul FalkowskiPrimary Production of the Biosphere: Integrating Terrestrial and Oceanic ComponentsScience 281 (5374)1998enlace
  3. Rachel CarsonThe Sea Around UsOxford University Press, Nueva York1951
Laura I Telleria (2024). "Los ecosistemas acuáticos". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/los-ecosistemas-acuaticos/

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