Un bioma es un gran tipo de paisaje vivo que se repite por todo el planeta allí donde el clima es parecido: la selva tropical, el desierto, la sabana, el bosque de hoja caduca, la pradera, el bosque de coníferas y la tundra. Un desierto de Arizona y uno del Sáhara tienen especies distintas, pero las plantas tienen la misma forma, hojas pequeñas o ninguna, tallos que guardan agua, raíces muy largas, y los animales las mismas costumbres, salir de noche y beber poco. Lo que decide el bioma es sobre todo dos cosas: cuánto llueve y qué temperatura hace.
La idea nació en una montaña. En 1802 Alexander von Humboldt subió el Chimborazo, en Ecuador, que entonces se creía la montaña más alta del mundo, y vio que al subir cambiaba la vegetación como si viajara desde el ecuador al polo: selva abajo, luego bosque, luego pastos, luego líquenes y luego nieve. Dibujó un corte de la montaña con cada franja de plantas a su altura y su temperatura, y en ese dibujo estaba la primera ecología: la vida ordenada por el clima, no por los países.

Con lluvia abundante y calor todo el año, sale la selva tropical, que ocupa el seis por ciento de la tierra firme y alberga más de la mitad de las especies. Con calor y una estación seca, la sabana, hierba con árboles sueltos, donde viven las grandes manadas de África. Con muy poca lluvia, el desierto, caliente o frío, que es un tercio de la tierra emergida. En las zonas templadas con lluvia repartida, el bosque de hoja caduca, que pierde las hojas en invierno para no gastar; con menos lluvia, la pradera, la estepa, la pampa, que es donde se cultiva casi todo el trigo del mundo. Más al norte, la taiga, el bosque de coníferas que da la vuelta al planeta por Canadá, Escandinavia y Siberia, el bioma más extenso. Y por encima, la tundra, donde el suelo está helado a un metro de profundidad y solo crecen musgos, líquenes y arbustos enanos.

El mismo orden que se ve de sur a norte se ve de abajo arriba en cualquier montaña, como vio Humboldt, porque la temperatura baja unos seis grados por cada mil metros. Y tiene sus excepciones: el bioma mediterráneo, con inviernos lluviosos y veranos secos, con encinas, olivos y matorral aromático, aparece solo en cinco sitios del mundo, el Mediterráneo, California, Chile, Sudáfrica y el sur de Australia, y en los cinco las plantas se parecen sin ser parientes.
Los biomas del mar se ordenan de otra manera, por la profundidad y la distancia a la costa: los arrecifes y los estuarios cerca de la orilla, el mar abierto iluminado en los primeros cien metros, y debajo, la oscuridad hasta el fondo, donde vive de lo que cae de arriba.
El mapa de los biomas está cambiando. Cada bioma tiene su franja de temperatura y lluvia, y con el cambio climático las franjas se mueven hacia los polos y hacia arriba en las montañas más rápido de lo que muchos árboles pueden seguir. La taiga avanza sobre la tundra, el desierto sobre la sabana, y la vegetación de las cumbres, que ya no puede subir más, es la primera que desaparece.
El ecosistema – Bioma – Cambio climático – La sucesión ecológica – Biodiversidad
Fuentes
- Alexander von Humboldt y Aimé BonplandEssai sur la géographie des plantesLevrault, Schoell et Cie, París1805
- Robert H. WhittakerCommunities and EcosystemsMacmillan, Nueva York, 2.ª edición1975
- Andrea WulfThe Invention of Nature: Alexander von Humboldt's New WorldJohn Murray, Londres2015