La biología es la ciencia que estudia los seres vivos: qué son, cómo funcionan, cómo se reproducen, cómo cambian con el tiempo y cómo se relacionan entre sí y con el lugar donde viven. La palabra viene del griego bios, vida, y logos, estudio, y la empezaron a usar hacia 1800 el francés Jean-Baptiste Lamarck y el alemán Gottfried Treviranus. Antes de eso existían la botánica, que estudiaba las plantas, y la zoología, que estudiaba los animales, pero nadie pensaba que las dos fueran partes de una misma ciencia.
Lo que las une es una idea sencilla: todos los seres vivos, desde una bacteria hasta una ballena, tienen cosas en común. Todos están hechos de células. Todos usan la misma molécula, el ADN, para guardar las instrucciones de cómo construirse. Todos toman energía de fuera y la usan para mantenerse ordenados y para crecer. Todos responden a lo que pasa a su alrededor. Y todos se reproducen, y al hacerlo pasan a sus descendientes una copia de sus instrucciones, con pequeños cambios que a lo largo de millones de años han dado lugar a la evolución.

La biología se hace preguntas a muchas escalas. En la más pequeña está la bioquímica, que estudia las moléculas de las que están hechos los seres vivos, como las proteínas y los ácidos nucleicos. Un poco más arriba está la biología celular, que mira cómo funciona una célula por dentro. La genética estudia cómo se heredan los caracteres de padres a hijos y qué son los genes. La fisiología estudia cómo funcionan los órganos: cómo late el corazón, cómo respiran los pulmones, cómo una planta sube el agua desde la raíz hasta las hojas. La zoología y la botánica siguen existiendo, y la microbiología estudia los seres que no se ven a simple vista, como las bacterias y los virus.
En la escala más grande está la ecología, que estudia cómo se relacionan los seres vivos entre sí y con su entorno, y la biología evolutiva, que explica por qué hay tantas especies distintas y de dónde vienen. La paleontología, que estudia los fósiles, está a medio camino entre la biología y la geología.

Lo que hace que la biología sea una ciencia, y no solo una colección de datos sobre animales y plantas, es que trabaja con el método científico: observa, propone una explicación, la pone a prueba con experimentos y la abandona si los resultados la contradicen. Gregor Mendel contó guisantes durante ocho años antes de proponer sus leyes de la herencia. Louis Pasteur diseñó un matraz especial para demostrar que los microbios no aparecen solos en un caldo. Charles Darwin tardó veinte años en publicar su teoría porque quería reunir pruebas suficientes.
En el siglo XX la biología cambió de escala. En 1953 se descubrió la forma del ADN, y desde entonces se sabe leer y escribir el código con el que están hechos los seres vivos. Eso ha dado lugar a la biotecnología, la ingeniería genética y la medicina moderna, y también a preguntas nuevas que la biología comparte con la ética, el derecho y la economía. Hoy es probablemente la ciencia que más rápido crece, y la que más directamente toca la vida de todo el mundo: lo que comemos, cómo nos curamos y qué le hacemos al planeta.
La célula – El ADN – La teoría de la evolución de Darwin – El ecosistema – La clasificación de los seres vivos – El método científico
Fuentes
- Ernst MayrThis Is Biology: The Science of the Living WorldHarvard University Press, Cambridge (Massachusetts)1997
- Lisa A. Urry, Michael L. Cain, Steven A. Wasserman, Peter V. Minorsky y Rebecca B. OrrCampbell BiologyPearson, Nueva York, 12.ª edición2020
- Helena Curtis, N. Sue Barnes, Adriana Schnek y Alicia MassariniCurtis. BiologíaEditorial Médica Panamericana, Buenos Aires, 7.ª edición2008