Carlos Linneo es el naturalista sueco que en el siglo XVIII puso orden en la naturaleza y dio a cada ser vivo un nombre científico de dos palabras. Homo sapiens, Canis lupus, Escherichia coli, Tyrannosaurus rex: la manera de nombrar sigue siendo la suya, casi tres siglos después, y es probablemente el sistema inventado por una persona que más tiempo ha durado sin cambiar en toda la ciencia.
El problema que resolvió era de puro caos. Cada país llamaba a cada planta de una manera y cada botánico de otra, y los nombres eran frases descriptivas en latín que iban creciendo según se descubrían plantas parecidas de las que hacía falta distinguirla: la rosa silvestre era la rosa de los bosques con flores rosadas, sin olor, y así doce palabras. Nadie sabía si dos autores hablaban de la misma planta, y en un siglo en que los barcos traían de América y Asia miles de especies nuevas, la botánica se estaba ahogando en nombres.
Linneo, nacido en 1707, hijo de un pastor rural que cultivaba flores, se propuso ordenarlo todo. En 1735 publicó la primera versión de su Systema Naturae, once páginas que fueron creciendo edición tras edición hasta las tres mil de la última. En 1753, en Species Plantarum, hizo por comodidad algo que resultó ser la idea de su vida: junto al nombre largo de cada planta, puso al margen una sola palabra que, unida al nombre del género, bastara para identificarla. Ese nombre de dos palabras era una etiqueta, no una descripción. La rosa de los bosques pasó a ser Rosa canina, y con eso ya no hacía falta decir nada más. En 1758 hizo lo mismo con los animales, y esa fecha es el punto de partida oficial de la zoología: cualquier nombre anterior no cuenta.
Las reglas son simples y se siguen usando. El nombre tiene dos palabras en latín o latinizadas. La primera es el género, con mayúscula, y agrupa a las especies más parecidas: todos los gatos grandes son Panthera. La segunda, con minúscula, es la especie, y solo tiene sentido junto al género: leo sola no es nada, Panthera leo es el león. Las dos se escriben en cursiva. Quien describe una especie nueva le pone el nombre, y el primero que se publicó es el que vale, por lo que hay nombres de miles de especies que honran a esposas, mecenas, rivales o cantantes de rock. Linneo fue el primero en nombrar a nuestra especie, Homo sapiens, y en meterla entre los animales, junto a los monos, lo que le costó no pocas críticas y un aviso de la Iglesia sueca.
La segunda idea fue la jerarquía. Ordenó a los seres vivos en cajas dentro de cajas: las especies dentro de géneros, los géneros en órdenes, los órdenes en clases, las clases en tres reinos, animal, vegetal y mineral. Más tarde se añadieron la familia entre el género y el orden, y el filo entre la clase y el reino, y se quitaron los minerales, y así quedaron los siete niveles que se aprenden en la escuela: reino, filo, clase, orden, familia, género, especie. Una persona es del reino animal, del filo de los cordados, de la clase de los mamíferos, del orden de los primates, de la familia de los homínidos, del género Homo.
Linneo creía que las especies eran fijas, creadas por Dios, y que su sistema descubría el orden del Creador; con las plantas las ordenó por el número de estambres, un criterio que él mismo sabía artificial. Cien años después, Darwin le dio a sus cajas otro sentido: las especies de un mismo género se parecen porque descienden de un antepasado común reciente, y los géneros de una misma familia, de uno más antiguo. La jerarquía de Linneo resultó ser un árbol genealógico sin saberlo, y por eso sobrevivió a la revolución que destruyó su fundamento. Hoy la clasificación se hace con ADN, y se reordenan géneros y familias sin parar, pero el nombre de dos palabras, y la costumbre de que el primero valga, siguen tal como él los dejó. Se han nombrado así casi dos millones de especies.
La clasificación de los seres vivos – Los reinos de los seres vivos – El árbol de la vida – La clasificación de las plantas – Qué es la biología
Fuentes
- Carl LinnaeusSystema Naturae per regna tria naturae, secundum classes, ordines, genera, speciesLaurentius Salvius, Estocolmo, 10.ª edición1758
- Carl LinnaeusSpecies PlantarumLaurentius Salvius, Estocolmo1753
- Wilfrid BluntLinnaeus: The Compleat NaturalistPrinceton University Press, Princeton2001