Una planta está hecha de tres partes básicas: la raíz, el tallo y las hojas. Cada una hace un trabajo distinto y las tres se necesitan. La raíz sujeta la planta al suelo y saca de él agua y minerales. El tallo la sostiene, la levanta hacia la luz y lleva el agua de abajo arriba y el azúcar de arriba abajo. Las hojas son la fábrica: con luz, agua y el dióxido de carbono del aire, hacen la fotosíntesis y producen la comida de toda la planta. La flor, el fruto y la semilla son partes que aparecen solo para reproducirse.
La raíz crece hacia abajo, hacia el agua y lejos de la luz. Puede ser una raíz principal gruesa con ramas, como la de la zanahoria, o un manojo de raíces finas y parecidas, como la de la hierba. Lo que de verdad bebe es la punta: justo detrás del extremo, que va abriéndose paso protegido por una caperuza, la raíz está cubierta de pelos microscópicos, cada uno una sola célula alargada, que multiplican la superficie de contacto con la tierra. Una sola planta de centeno tiene miles de kilómetros de pelos radicales. La raíz también guarda reservas, y por eso comemos raíces: zanahorias, remolachas, rábanos.

El tallo es la estructura. Puede ser blando y verde, como el de una lechuga, o leñoso y enorme, como el tronco de una secuoya, que es un tallo de cien metros. Por dentro lleva dos sistemas de tubos. El xilema sube el agua y los minerales desde la raíz hasta las hojas, y está hecho de células muertas y huecas, reforzadas, que forman tuberías continuas; en un árbol, es la madera. El floema baja el azúcar que fabrican las hojas hasta donde se necesita, y está hecho de células vivas; en un árbol, es la capa fina justo debajo de la corteza, y por eso quitar un anillo de corteza mata al árbol de hambre aunque siga bebiendo.

La hoja es un panel solar. Es plana y ancha para recibir la luz, delgada para que la luz llegue a todas sus células y verde por los cloroplastos. Los nervios que la recorren son el xilema y el floema que llegan desde el tallo. Su piel es transparente y está cubierta de una capa de cera que impide que se seque, y llena de poros microscópicos, los estomas, sobre todo por debajo, que se abren para dejar entrar el dióxido de carbono y salir el oxígeno, y se cierran cuando falta agua. Una hoja de manzano tiene decenas de miles.

Las plantas crecen de manera distinta a los animales. Solo crecen por los extremos, en las puntas de raíces y tallos y en los bordes de las hojas, donde hay células que no dejan de dividirse en toda la vida de la planta, y en los árboles, en una capa fina alrededor del tronco que cada año añade un anillo. Por eso una planta no tiene forma fija: sigue creciendo mientras vive, echa ramas nuevas donde le llega la luz, y de un trozo de tallo puede salir una planta entera.
La fotosíntesis – Los cloroplastos – La flor y la polinización – La transpiración y el transporte en las plantas – La nutrición de las plantas
Fuentes
- Peter H. Raven, Ray F. Evert y Susan E. EichhornBiology of PlantsW. H. Freeman, Nueva York, 8.ª edición2013
- Lincoln Taiz, Eduardo Zeiger, Ian Max Møller y Angus MurphyPlant Physiology and DevelopmentSinauer Associates, Sunderland, 6.ª edición2015
- Otto Wilhelm ThoméFlora von Deutschland, Österreich und der SchweizFriedrich von Zezschwitz, Gera1885