La pubertad

La pubertad es el paso del cuerpo infantil al adulto, dirigido por hormonas. Qué la dispara, en qué orden ocurre, por qué empieza antes y el cerebro.

4 min
Editar

La pubertad es el proceso por el que el cuerpo de un niño se convierte en el de un adulto capaz de reproducirse. Dura unos cuatro o cinco años, empieza de media hacia los diez u once en las niñas y un año más tarde en los niños, y en ella cambia casi todo: el tamaño, la forma, la voz, la piel, el vello, los órganos sexuales, el olor, el sueño y el cerebro. Es la segunda vez en la vida que el cuerpo crece tan deprisa; la primera fue en el útero y el primer año. Y la dirigen las hormonas, con una precisión de la que casi nadie es consciente mientras le pasa.

Empieza en el cerebro, no en los ovarios ni en los testículos. Durante la infancia, una región del cerebro llamada hipotálamo mantiene en silencio el sistema reproductor, que ya está formado desde el nacimiento pero apagado. En un momento dado, por razones que solo se entienden en parte, el hipotálamo empieza a soltar en pulsos, primero de noche, una hormona que despierta a la hipófisis, y la hipófisis manda a los ovarios y a los testículos la orden de fabricar estrógenos y testosterona. Esas dos hormonas, que las niñas y los niños tienen las dos en proporciones distintas, hacen el resto. Qué dispara al hipotálamo es la pregunta abierta: interviene la grasa corporal, que envía una señal de que hay reservas para reproducirse, la herencia, que decide en gran parte la edad, y quizá el estrés y las sustancias del ambiente.

Los cambios van en orden, y James Tanner los describió en los años sesenta siguiendo a cientos de niños ingleses año a año, en la escala que aún usan los pediatras. En las niñas, lo primero es el botón del pecho, después el vello púbico, el estirón, que llega pronto, y la primera regla, hacia los doce o trece, cuando el crecimiento ya está frenando; tras la regla se crece unos pocos centímetros más. En los niños empieza por el crecimiento de los testículos, sigue el vello, el estirón llega más tarde y es mayor, y después la voz, que baja porque la laringe crece y las cuerdas vocales se alargan, la barba y el ensanchamiento de los hombros. Ese orden distinto explica que a los doce años las niñas sean más altas que los niños y a los dieciséis ya no.

El estirón es de los espectáculos más notables de la biología humana: hasta diez centímetros en un año, con los pies y las manos primero, luego las piernas y por fin el tronco, lo que da al adolescente su torpeza pasajera. Lo hacen los estrógenos, en los dos sexos, que aceleran el crecimiento de los huesos y luego lo cierran para siempre al sellar los cartílagos de las puntas. La grasa se reparte de otra manera, las caderas en ellas y los hombros en ellos; las glándulas de la piel producen más sebo, y de ahí el acné; y el olor cambia porque unas glándulas del sudor que estaban dormidas empiezan a funcionar.

La edad de la pubertad ha bajado. En Europa, la primera regla llegaba en 1850 a los dieciséis o diecisiete años y hoy a los doce y medio, y la razón principal es la alimentación: un cuerpo bien nutrido alcanza antes la grasa que dispara el proceso. En las últimas décadas ha seguido adelantándose unos meses, y se estudia si tienen que ver la obesidad infantil y algunos compuestos químicos que imitan a los estrógenos.

El cerebro también cambia, y tarda más. Las regiones de la emoción y la recompensa maduran con las hormonas, pronto; la corteza prefrontal, la que frena, planifica y calcula riesgos, sigue reorganizándose hasta pasados los veinte. Sarah-Jayne Blakemore ha mostrado que ese desfase explica buena parte de la adolescencia: la sensibilidad a lo que piensan los iguales, la búsqueda de sensaciones, el sueño desplazado hacia la madrugada. No es un defecto; es un periodo de aprendizaje en el que el cerebro se hace a la vida fuera de la familia, y todos los mamíferos sociales pasan por algo parecido.

El sistema endocrino – La reproducción humana – El cerebro – El esqueleto – La piel

§

Fuentes

  1. James M. TannerGrowth at AdolescenceBlackwell, Oxford, 2.ª edición1962
  2. W. A. Marshall y J. M. TannerVariations in Pattern of Pubertal Changes in GirlsArchives of Disease in Childhood 44 (235)1969enlace
  3. Sarah-Jayne BlakemoreInventing Ourselves: The Secret Life of the Teenage BrainDoubleday, Londres2018
Laura I Telleria (2026). "La pubertad". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/la-pubertad/

Una errata, un dato desfasado, un párrafo que falta: edítalo y la redacción revisa tu propuesta.

Sugerir una mejora →