Es probablemente la fotografía de guerra más famosa del siglo XX. Un miliciano republicano, en camisa blanca y con cartucheras al pecho, cae de espaldas en una ladera con el fusil escapándose de la mano derecha, en el instante exacto en que le alcanza una bala. La firmó un húngaro de veintidós años, Endre Friedmann, que acababa de inventarse con su compañera Gerda Taro el nombre de Robert Capa. Se publicó en la revista francesa Vu en septiembre de 1936 y en Life en julio de 1937, y desde entonces es el símbolo de la Guerra Civil española. Durante sesenta años se dijo que se había hecho en Cerro Muriano, en el frente de Córdoba, el 5 de septiembre de 1936. Hoy la mayoría de los especialistas acepta que no fue allí, y ese dato cambia casi todo lo que creíamos saber de ella.
Las dudas son antiguas. La prensa franquista ya dijo que era un montaje, aunque eso fuera de España se tomó como propaganda. En 1975 el periodista Phillip Knightley recogió en The First Casualty, un libro sobre la verdad en los corresponsales de guerra, el testimonio de un colega de Capa, O. D. Gallagher, según el cual el propio Capa le habría contado que algunas escenas se prepararon con milicianos. Era un testimonio de segunda mano y el biógrafo de Capa, Richard Whelan, lo discutió. Pero algo inquietaba: la foto no tenía negativo conocido, Capa dio versiones distintas de cómo la hizo y existían otras fotos de la misma serie, con los mismos milicianos, en las que se les veía saltando y corriendo por la ladera como en un ensayo.
En 1996 pareció que el caso se cerraba a favor de la versión clásica. Mario Brotons, un antiguo miliciano de Alcoy que investigaba la historia de su columna, identificó al hombre de la foto como Federico Borrell García, Taino, un joven anarquista de la Columna Alcoyana. Según los archivos militares, Borrell murió en Cerro Muriano el 5 de septiembre de 1936, y era el único de su columna que cayó allí ese día. Su hermano dijo reconocerlo. Whelan aceptó la identificación, y la foto pasó a tener nombre, lugar y fecha. Todo cuadraba. Solo había que comprobar una cosa que nadie había comprobado: que el paisaje del fondo fuera el de Cerro Muriano.
Eso es lo que hizo José Manuel Susperregui, profesor de Comunicación de la Universidad del País Vasco. Su método, que describió en el libro Sombras de la fotografía en 2009, fue tan sencillo como eficaz. En el fondo de algunas fotos de la serie se ve con claridad una campiña abierta, con lomas suaves en el horizonte. Cerro Muriano, en plena sierra, es un terreno de monte y encinar que no se parece en nada a eso. Susperregui envió las imágenes a bibliotecarios, archiveros y cronistas de los pueblos de la campiña cordobesa preguntando si reconocían el paisaje. De Espejo, un pueblo de la campiña a unos cincuenta kilómetros al sureste de Cerro Muriano, le contestaron que sí: eran las lomas de Las Dehesillas, en su término municipal.
La consecuencia es demoledora para la versión clásica. Susperregui fecha la serie unos días antes del 5 de septiembre y sostiene que en aquel paraje no se combatía todavía: la batalla por Espejo llegó más tarde. Si la foto se hizo allí, no pudo hacerse en la batalla de Cerro Muriano, y el hombre que cae no puede ser Federico Borrell, que murió en Cerro Muriano. Y si no había enemigo cerca, lo más probable es que la caída forme parte de la misma sesión de fotos que las demás imágenes de la serie: un grupo de milicianos posando y simulando un ataque para dos fotógrafos jóvenes que necesitaban material para vender a las revistas de París.
En 2016 Susperregui publicó en la revista Communication & Society un estudio más detallado, reconstruyendo con herramientas actuales el encuadre y la perspectiva de la cámara, y situó el lugar con precisión en un cerro de las afueras de Espejo. En el mismo trabajo descartó otra hipótesis que había circulado, la de que la autora fuera en realidad Gerda Taro. En 2007 había aparecido además en Nueva York la llamada maleta mexicana, con unos cuatro mil quinientos negativos de Capa, Taro y David Seymour de la guerra de España que se daban por perdidos. Los especialistas del International Center of Photography buscaron en ella el negativo del miliciano. No estaba.
¿Significa todo esto que la foto es un fraude? Aquí conviene ir con cuidado, porque el asunto no es tan simple como verdadero o falso. Lo que se ha demostrado es el lugar, y con él la imposibilidad de la historia oficial: no es Cerro Muriano, difícilmente es Borrell y todo apunta a que allí no hubo combate. Lo que no se puede demostrar es qué pasaba por la cabeza de Capa. Whelan llegó a proponer en 2002 que los milicianos estaban posando cuando un tirador enemigo disparó de verdad, pero si en aquel cerro no había enemigo a tiro, es muy difícil sostenerlo. Lo más probable es una escenificación, algo habitual en la fotografía de guerra de la época, y que luego el pie de foto y la leyenda convirtieron en un documento que la imagen nunca fue.
Lo interesante del caso, visto con calma, es cómo se resolvió. Durante décadas el debate se libró en el terreno de la autoridad: Capa era un gran fotógrafo, había arriesgado la vida en cinco guerras y murió en Indochina en 1954 al pisar una mina, así que ponerle en duda parecía casi una ofensa. La respuesta no vino de la discusión moral, sino de mirar el fondo de la foto, donde nadie había mirado, y de preguntar a la gente que vivía allí. Es la misma lección que dejaron Frassanito en Gettysburg o Errol Morris en Crimea: una imagen se interroga sobre el terreno. Y deja una idea que vale para cualquier fotografía que nos conmueva: que algo nos emocione no dice nada sobre si ocurrió como nos lo cuentan.
Las balas de cañón de Roger Fenton – El francotirador de Devil’s Den – Los borrados de Stalin – Instante decisivo – Henri Cartier-Bresson – Argumento de autoridad
Fuentes
- José Manuel SusperreguiSombras de la fotografía: los enigmas desvelados de Nicolasa Ugartemendia, Muerte de un miliciano, El Lute y Portrait de familleServicio Editorial de la Universidad del País Vasco, Bilbao2009
- José Manuel SusperreguiLocalización de la fotografía Muerte de un miliciano de Robert CapaCommunication & Society 29 (2)2016enlace
- José Manuel SusperreguiSlightly Out of Focus. Analysis of Ambiguity in Robert Capa's PhotographyCommunication & Society 37 (2)2024enlace
- Richard WhelanRobert Capa: A BiographyAlfred A. Knopf, Nueva York1985
- Phillip KnightleyThe First Casualty: From the Crimea to VietnamHarcourt Brace Jovanovich, Nueva York1975
- Cynthia Young (ed.)The Mexican Suitcase: The Rediscovered Spanish Civil War Negatives of Capa, Chim, and TaroInternational Center of Photography y Steidl2010