Hidalgos
Los hidalgos (también hijodalgos, fidalgos) fueron, durante la Edad Media en los reinos cristianos ibéricos y durante la Edad Moderna hasta el siglo XIX en España, la figura principal de la denominada baja nobleza, sin título real pero con privilegios concedidos por el monarca. Son figuras asimilables los infanzones, aunque este término se utilizó sobre todo en el Reino de Aragón, y los escuderos. El término empezó a utilizarse con frecuencia a partir del siglo XIII en la Corona de Castilla en la forma de fijosdalgo, "hijos de alguién", del latín filius alicuius, para denotar a aquellos que descendían desde antiguo de noble o que habían adquirido los privilegios correspondientes a esa condición por sus servicios militares al monarca. En 1527 se concedió el privilegio de hidalgo a todos los vizcaínos y guipuzcoanos, hecho que se ha conocido con el nombre de hidalguía universal. Los privilegios de los hidalgos eran la exención de impuestos, exención de servicio militar, privilegios jurídicos y acceso preferencial a cargos públicos. Frente a los títulos de la alta nobleza, los hidalgos no disponían ni de patrimonio ni de rentas, por lo que debían tenher una profesión que les diera un modo de vida, como campesino, carpintero, herrero, sastre o zapatero, entre otros. De hecho, la pobreza y el modo de vida de precario de los hidalgos se ha considerado proverbial a lo largo de los siglos (como ejemplo, Don Quijote era un hidalgo pobre). Los privilegios de los hidalgos terminaron de derogarse en el siglo XIX con el advenimiento de los regímenes liberales, aunque paradójicamente sí que se mantuvo el estatus de la alta nobleza.
Como citar: Sarasola, Josemari (2024) en ikusmira.org
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Última actualización: 03/03/2025
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