El esclavismo es el sistema económico y social que convierte a las personas en propiedad: el esclavo puede ser comprado, vendido, heredado y castigado como una cosa, y su condición suele transmitirse a sus hijos. Conviene distinguirlo de la esclavitud, que es la condición individual, y de otras formas de dependencia —la servidumbre feudal, el trabajo forzado penitenciario, la deuda por enganche— que restringen la libertad sin convertir a la persona en mercancía. La marca distintiva del esclavismo pleno es triple: la condición es jurídica y permanente, es heredable, y el esclavo está, en palabras del sociólogo Orlando Patterson, en estado de «muerte social», desvinculado de todo linaje y derecho reconocido.
La esclavitud es tan antigua como la guerra y la deuda, pero no todas las sociedades que tuvieron esclavos fueron sociedades esclavistas. El historiador Moses Finley reservó ese nombre para las que hicieron de la mano de obra esclava la base de su producción, y en toda la historia documentada apenas encontró cinco: la Grecia clásica, la Italia romana y, en la era moderna, el Caribe, Brasil y el sur de Estados Unidos. Atenas llegó a tener decenas de miles de esclavos en las minas de plata de Laurión; la Roma imperial concentró las suyas en los latifundios y la ley romana fijó la definición que duraría dos milenios: el esclavo es una res, una cosa, aunque se reconozca que es una cosa que habla.

La gran transformación moderna fue la trata atlántica. Entre 1501 y 1866, los barcos negreros embarcaron en África a unos 12,5 millones de personas, de las que sobrevivieron a la travesía alrededor de 10,7 millones, según la base de datos Slave Voyages, que reconstruye más de 36.000 viajes documentados. El destino fue abrumadoramente el trabajo de plantación —azúcar en Brasil y el Caribe, después algodón en el sur de Estados Unidos— en el marco del colonialismo europeo. La novedad respecto a la esclavitud antigua no fue solo la escala sino la racialización: la condición de esclavo quedó ligada a la ascendencia africana y sellada por leyes como la partus sequitur ventrem de Virginia (1662), por la que el hijo heredaba la condición de la madre, lo que convertía la violación de esclavas en un mecanismo de reproducción del sistema. Para justificarlo hizo falta una teoría, y la suministró el racismo científico de los siglos XVIII y XIX.

La abolicion fue un proceso de más de un siglo y no un acto de ilustración repentina. Gran Bretaña prohibió la trata en 1807 y la esclavitud en sus colonias en 1833, compensando a los propietarios y no a los esclavos; Francia la abolió en 1848 tras la repentina emancipación de 1794 que Napoleón había revertido; Estados Unidos la abolió en 1865, al final de una guerra civil que la tuvo como causa central; y Brasil, el país que más africanos había recibido, lo hizo en 1888, último de América. La medalla de Wedgwood de 1787, con el esclavo arrodillado que pregunta «¿No soy un hombre y un hermano?», había convertido por primera vez una causa humanitaria en objeto de consumo masivo: la llevaban en broches, hebillas y cajas de rapé quienes nunca habrían firmado un manifiesto.

El esclavismo no desapareció con las leyes. La OIT estimó en 2022 en unos 50 millones las personas en situación de «esclavitud moderna» —trabajo forzado, matrimonio forzado, trata—, y sus efectos históricos se miden todavía: los estudios económicos muestran que las regiones africanas más castigadas por la trata mantienen hoy niveles de desarrollo y de confianza social significativamente más bajos, y que las desigualdades raciales de Estados Unidos se explican en parte por el reparto de riqueza que la abolición no hizo. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 proscribe la esclavitud en su artículo 4; que sea necesario recordarlo en cada informe anual indica la distancia entre la norma y la práctica.
Abolición – Colonialismo – Racismo científico y craniometría – Moral de amos y moral de esclavos – Periodo colonial en América
Fuentes
- Moses I. FinleyAncient Slavery and Modern IdeologyChatto & Windus1980
- Orlando PattersonSlavery and Social DeathHarvard University Press1982
- David Brion DavisThe Problem of Slavery in the Age of Revolution, 1770-1823Cornell University Press1975
- Slave VoyagesTrans-Atlantic Slave Trade Databaseenlace
- OIT, Walk Free y OIMGlobal Estimates of Modern SlaveryOrganización Internacional del Trabajo2022