El Emilio de Rousseau

En Emilio, o De la educación, Rousseau imaginó cómo criar a un niño según la naturaleza. Qué cuenta cada libro, por qué se quemó en 1762 y qué legó.

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Emilio, o De la educación es un tratado de Jean-Jacques Rousseau publicado en 1762 que cuenta, a medio camino entre el ensayo y la novela, cómo un preceptor imaginario educa a un niño, Emilio, desde el nacimiento hasta el matrimonio, apartándolo de los vicios de la sociedad para que se desarrolle según la naturaleza. Su frase inicial es de las más citadas de la historia de la pedagogía: «Todo está bien al salir de las manos del Autor de las cosas; todo degenera entre las manos del hombre». El libro fue condenado y quemado el mismo año de su publicación, pero cambió la manera de pensar en la infancia y está en el origen de casi todas las pedagogías que ponen al niño en el centro.

Rousseau (Ginebra, 1712 - Ermenonville, 1778) ya era un autor famoso cuando lo escribió. Su tesis de fondo, desarrollada en sus discursos anteriores, era que el ser humano es bueno por naturaleza y que la sociedad, con su desigualdad, su vanidad y su dependencia de la opinión ajena, lo corrompe. Emilio se publicó en mayo de 1762, pocas semanas después de El contrato social. Si este explicaba cómo debería organizarse una sociedad legítima, aquel explicaba cómo formar a un hombre que pudiera vivir libre en un mundo corrompido.

Retrato al pastel de un hombre de mediana edad con peluca gris empolvada, chaqueta marrón y pañuelo blanco al cuello, que sonríe levemente mirando al espectador
Fig. 1 Jean-Jacques Rousseau en el retrato al pastel de Maurice Quentin de La Tour, de 1753. Nueve años después publicaría Emilio y tendría que huir de Francia.Maurice Quentin de La Tour · 1753 · Dominio público · Wikimedia Commons

El libro está dividido en cinco partes, que siguen las etapas del desarrollo de Emilio. Esta estructura por edades ya era en sí una idea nueva: la infancia no es una edad adulta en miniatura, sino una etapa con sus propias necesidades y su propia manera de razonar. «La naturaleza quiere que los niños sean niños antes de ser hombres», escribe Rousseau, y reprocha a los educadores de su tiempo que buscaran siempre el hombre en el niño sin pensar en lo que el niño es antes de ser hombre.

LibroEdadQué se educa
IDel nacimiento a los 2 añosEl cuerpo: lactancia materna, libertad de movimiento, nada de fajas
IIDe 2 a 12 añosLos sentidos: aprender de las cosas, no de los libros
IIIDe 12 a 15 añosLa inteligencia: lo útil, la curiosidad, un oficio manual
IVDe 15 a 20 añosLas pasiones, la moral y la religión
VLa juventudEl amor, el matrimonio con Sofía y la ciudadanía

El primer libro trata del bebé. Rousseau pide que las madres amamanten a sus hijos en lugar de enviarlos a nodrizas, y que se libere a los recién nacidos de las fajas que los inmovilizaban. El consejo tuvo un efecto real en las costumbres de la aristocracia francesa, donde se puso de moda la lactancia materna.

El segundo libro contiene la idea más radical del tratado, la educación negativa. Hasta los doce años, dice Rousseau, no hay que enseñar virtudes ni verdades, sino proteger el corazón del vicio y el espíritu del error. Nada de lecciones verbales, de libros ni de razonamientos que el niño no puede entender; Emilio debe aprender de la experiencia de las cosas y de sus consecuencias naturales. Si rompe la ventana de su cuarto, que pase frío. El preceptor no manda ni castiga, pero organiza en secreto las situaciones de las que el niño aprenderá, y ahí está una de las ambigüedades del libro: la libertad de Emilio es real en apariencia, pero todo está preparado por un adulto que lo controla todo.

Grabado antiguo de un centauro con barba que lleva a un niño desnudo a hombros mientras otro niño corre a su lado en un paisaje con árboles y rocas
Fig. 2 Lámina del libro II de la primera edición, dibujada por Charles Eisen: el centauro Quirón educa al joven Aquiles haciéndolo correr. Cada libro de Emilio se abría con una escena mitológica que resumía su tema.Charles Eisen (dibujo) y Louis Le Grand (grabado) · 1762 · Dominio público · Wikimedia Commons

En el tercer libro Emilio ya puede razonar, y se le enseña lo que le resulta útil y despierta su curiosidad: geografía orientándose en el bosque, física con experimentos, astronomía mirando el cielo. El único libro que se le permite leer es Robinson Crusoe, porque muestra a un hombre que sobrevive por su propio esfuerzo. Y debe aprender un oficio manual, carpintería, para no depender de nadie. El cuarto libro, el más largo, aborda la adolescencia, las pasiones y la moral, e incluye un largo fragmento, la Profesión de fe del vicario saboyano, que defiende una religión natural, sin dogmas ni revelación.

Ese fragmento fue la causa del escándalo. En junio de 1762 el Parlamento de París condenó el libro, ordenó quemarlo y dictó orden de arresto contra su autor. Pocos días después, Ginebra, su ciudad natal, hizo lo mismo con Emilio y con El contrato social. Rousseau tuvo que huir y pasó los años siguientes de refugio en refugio, en Suiza, Inglaterra y otra vez Francia. La Iglesia católica lo incluyó en el Índice de libros prohibidos.

El quinto libro presenta a Sofía, la mujer destinada a Emilio, y es el que peor ha envejecido. Frente a la educación libre del varón, la de Sofía debe hacerla agradable, útil y sometida a su marido: toda la educación de las mujeres, escribe Rousseau, debe estar referida a los hombres. Treinta años después, en 1792, Mary Wollstonecraft dedicó buena parte de su Vindicación de los derechos de la mujer a rebatir estas páginas, señalando la contradicción de un autor que defendía la razón y la libertad para todos excepto para la mitad de la humanidad.

Hay otra paradoja que sus críticos no dejaron de recordar: el hombre que escribió el tratado más influyente sobre la crianza entregó a sus cinco hijos al hospicio de expósitos de París nada más nacer. El propio Rousseau lo confesó en sus escritos autobiográficos, y en Emilio hay un pasaje que parece un remordimiento: quien no puede cumplir los deberes de padre no tiene derecho a serlo.

A pesar de todo, pocos libros han tenido tanta influencia en la educación. Kant, según la anécdota, alteró por única vez su paseo diario para terminar de leerlo. Pestalozzi intentó educar a su hijo según sus principios, y de su lectura salieron las pedagogías del siglo XIX y la escuela nueva del XX, del método Montessori al aprendizaje activo. La idea de que el niño aprende haciendo, de que la educación debe seguir el ritmo de su desarrollo y de que la experiencia vale más que la palabra del maestro viene, en buena parte, de este libro.

Aprendizaje activo – Magistrocentrismo – Modelo pedagógico – Pestalozzi – El método Montessori – Comenio y la Didáctica magna

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Fuentes

  1. Jean-Jacques RousseauÉmile, ou De l'éducationJean Néaulme, La Haya (impreso en París por Duchesne)1762
  2. Jean-Jacques RousseauEmile, or On Education (introducción, traducción y notas de Allan Bloom)Basic Books, Nueva York1979
  3. Mary WollstonecraftA Vindication of the Rights of WomanJoseph Johnson, Londres1792
  4. Peter D. JimackRousseau: ÉmileGrant & Cutler, Londres1983
  5. Leo DamroschJean-Jacques Rousseau: Restless GeniusHoughton Mifflin, Boston2005
Sarasola, Josemari (2024). "El Emilio de Rousseau". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/el-emilio-de-rousseau/

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