El efecto Flynn

En el siglo XX el CI medio subió unos tres puntos por década. Nadie se volvió genio: cambió la forma de pensar. Ahora, en algunos países, baja.

5 min
Editar

El efecto Flynn es el aumento sostenido de las puntuaciones en los tests de inteligencia de una generación a la siguiente, a un ritmo que durante buena parte del siglo XX rondó los tres puntos de cociente intelectual por década. Como los tests se reajustan periódicamente para que la media de la población vuelva a ser cien, la subida no se ve en el número que recibe cada persona. Aparece cuando se pasa a un grupo actual un test con las normas antiguas: el grupo saca de media bastante más de cien. Llevado al extremo, el cálculo dice que un adulto medio de 1900 puntuaría hoy en torno a setenta, en la frontera de lo que los manuales llamaban discapacidad intelectual. Ese resultado absurdo es justo lo que hace interesante el fenómeno.

El primero en documentarlo a lo grande fue James Flynn, un politólogo estadounidense afincado en Nueva Zelanda que enseñaba en la Universidad de Otago y que había llegado a los tests de inteligencia discutiendo con quienes los usaban para defender diferencias raciales innatas. En 1984 publicó en Psychological Bulletin un análisis de los estudios en que una misma muestra de estadounidenses había hecho dos versiones de un test, una con normas viejas y otra con normas nuevas. Entre 1932 y 1978 la media había subido unos catorce puntos. No era el primero en notarlo: en 1948 el psicólogo Read Tuddenham ya había observado que los reclutas de la Segunda Guerra Mundial superaban con holgura a los de la Primera en el mismo examen del ejército. Pero Flynn convirtió la observación en un problema que nadie podía ignorar. El nombre de efecto Flynn se lo pusieron después Richard Herrnstein y Charles Murray en The Bell Curve, en 1994.

Soldados estadounidenses sentados en el suelo escribiendo un examen sobre tablas apoyadas en las rodillas, en 1917
Fig. 1 Reclutas estadounidenses haciendo en noviembre de 1917 un precursor del Army Alpha, el primer test de inteligencia aplicado en masa. Comparar con ellos a los reclutas de la Segunda Guerra Mundial fue uno de los primeros indicios del efecto.Departamento de Guerra de Estados Unidos · 1917 · Dominio público · Wikimedia Commons

En 1987 Flynn amplió el análisis a catorce países y encontró lo mismo en todos. El dato más llamativo venía de los Países Bajos, donde casi todos los varones de dieciocho años hacían al alistarse un test de matrices parecido al de Raven: entre 1952 y 1982 la media subió unos veinte puntos en una sola generación. Ese ritmo descartaba la genética, que no cambia tan deprisa, y la distribución de las ganancias daba una pista. Los avances eran enormes en las pruebas de razonamiento abstracto, como las matrices o la subprueba de semejanzas, y pequeños en vocabulario, aritmética o cultura general, que son justo lo que más enseña la escuela.

Ejemplo de problema de matrices progresivas con una casilla vacía que hay que completar
Fig. 2 Un problema del tipo de las matrices progresivas de Raven: hay que deducir la regla que organiza las figuras y elegir la pieza que falta. Es la clase de prueba en la que las ganancias del siglo XX fueron mayores.Flantinori · 2018 · CC0 (dominio público) · Wikimedia Commons

Flynn dedicó el resto de su carrera a explicar qué había cambiado, y su respuesta más conocida aparece en What Is Intelligence?, de 2007. Si a un campesino de 1900 se le preguntaba qué tienen en común un perro y un conejo, lo razonable para él era contestar que el perro sirve para cazar conejos. La respuesta que puntúa en el test, que ambos son mamíferos, exige clasificar el mundo con categorías abstractas que no tienen utilidad práctica inmediata. Según Flynn, la escolarización masiva, los trabajos que piden manejar símbolos y la difusión del pensamiento científico enseñaron a generaciones enteras a ponerse esas «gafas científicas». No nos hicimos más listos en un sentido absoluto: nos volvimos mucho mejores en un tipo de pensamiento que los tests premian. Otros factores con apoyo empírico son la mejor nutrición, la reducción de enfermedades infantiles, las familias más pequeñas y la familiaridad creciente con los exámenes. El metanálisis de Jakob Pietschnig y Martin Voracek, que en 2015 reunió casi cuatro millones de participantes de 31 países entre 1909 y 2013, confirmó la subida general, más fuerte en la inteligencia fluida que en la cristalizada, y señaló que se estaba frenando en los países ricos.

El frenazo se convirtió después en retroceso. En Noruega, donde se mide a los reclutas desde hace décadas, las puntuaciones dejaron de subir con los nacidos a mediados de los setenta y empezaron a bajar. En 2018 Bernt Bratsberg y Ole Rogeberg compararon a hermanos de la misma familia y vieron que la caída también aparecía entre ellos, con el hermano menor puntuando menos que el mayor. Eso descarta la explicación de que las familias con menor puntuación estuvieran teniendo más hijos y apunta, como en la subida, a causas ambientales aún sin identificar. Dinamarca y Finlandia han registrado descensos parecidos.

El fenómeno tiene consecuencias prácticas. Un test con normas de hace veinte años infla las puntuaciones, y en Estados Unidos, donde desde 2002 no se puede ejecutar a una persona con discapacidad intelectual, Flynn defendió ante los tribunales que había que corregir ese desfase al valorar a los condenados. Y tiene una lección de fondo: una diferencia de quince puntos, la que separa a algunos grupos y que tantas veces se ha leído como prueba de un destino biológico, es menor que la que separa a los abuelos de sus nietos. El propio Flynn, que murió en 2020, solía decir que su hallazgo no hablaba de la estupidez de nuestros antepasados, sino de lo mucho que la inteligencia medida depende del mundo en que uno crece.

El test del malvavisco – El efecto Pigmalión en el aula – La esperanza de vida – Ley de Goodhart – El efecto Mateo

§

Fuentes

  1. James R. FlynnThe mean IQ of Americans: Massive gains 1932 to 1978Psychological Bulletin 95 (1), 29-511984enlace
  2. James R. FlynnMassive IQ gains in 14 nations: What IQ tests really measurePsychological Bulletin 101 (2), 171-1911987enlace
  3. Jakob Pietschnig y Martin VoracekOne century of global IQ gains: A formal meta-analysis of the Flynn effect (1909-2013)Perspectives on Psychological Science 10 (3), 282-3062015enlace
  4. Bernt Bratsberg y Ole RogebergFlynn effect and its reversal are both environmentally causedProceedings of the National Academy of Sciences 115 (26), 6674-66782018enlace
Sarasola, Josemari (2024). "El efecto Flynn". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/el-efecto-flynn/

Una errata, un dato desfasado, un párrafo que falta: edítalo y la redacción revisa tu propuesta.

Sugerir una mejora →
Psicología El efecto Flynn