El acceso abierto

El acceso abierto pone la investigación científica en internet gratis para cualquier lector. De dónde viene, cómo se financia y qué problemas ha creado.

6 min
Editar

El acceso abierto es la publicación de la investigación científica en internet de forma gratuita para cualquier lector, sin suscripción ni pago, y con permiso para leerla, descargarla, copiarla y reutilizarla citando a sus autores. Se opone al modelo tradicional, en el que los artículos solo pueden leerlos quienes pertenecen a una institución que paga la suscripción a la revista. Hoy es gratuito algo menos de la mitad de lo que se publica cada año, y su expansión ha cambiado el negocio editorial, la manera de evaluar la ciencia y la forma en que estudiantes, médicos o periodistas llegan a los resultados de la investigación.

Las revistas científicas nacieron en 1665. En enero apareció en París el Journal des sçavans y en marzo, en Londres, las Philosophical Transactions de la Royal Society. Durante tres siglos fueron empresas modestas, a menudo de sociedades científicas, que se financiaban con las suscripciones de bibliotecas y particulares. Los autores no cobraban por sus artículos, porque lo que buscaban era difusión y reconocimiento, y los revisores tampoco. Ese reparto se mantuvo cuando, después de la Segunda Guerra Mundial, grandes editoriales comerciales compraron o crearon miles de revistas.

Portada tipográfica antigua con el título Le Journal des Sçavans en mayúsculas, la fecha lunes 5 de enero de 1665, un pequeño grabado ornamental y el pie de imprenta de París
Fig. 1 Portada del primer número del Journal des sçavans, publicado en París el 5 de enero de 1665. Fue la primera revista erudita de Europa, dos meses antes que las Philosophical Transactions de Londres.Denis de Sallo · 1665 · Dominio público · Wikimedia Commons

A partir de los años setenta, el precio de las suscripciones empezó a subir mucho más deprisa que la inflación y que los presupuestos de las bibliotecas, que tuvieron que cancelar títulos año tras año. Los bibliotecarios llamaron a este fenómeno la crisis de las publicaciones seriadas. Un estudio de 2015 calculó que cinco grupos editoriales, entre ellos Elsevier, Springer y Wiley, publicaban ya más de la mitad de los artículos de ciencias naturales y ciencias sociales, con márgenes de beneficio que superaban a los de muchas empresas tecnológicas. Las universidades pagaban dos veces por la misma investigación: una al financiarla y otra al comprar las revistas donde se publicaba.

Portada de libro antiguo en papel amarillento con el título Philosophical Transactions en mayúsculas grandes y la indicación Vol. I for anno 1665 and 1666
Fig. 2 Portada del primer volumen de las Philosophical Transactions, que reúne los números de 1665 y 1666. Es la revista científica más antigua que sigue publicándose, y la Royal Society ofrece hoy en abierto sus artículos históricos.Royal Society de Londres · 1666 · Dominio público · Wikimedia Commons

Internet hizo posible otra salida. En 1991 el físico Paul Ginsparg abrió en el laboratorio de Los Álamos un servidor donde los físicos podían colgar sus artículos antes de publicarlos, el actual arXiv, que se convirtió en la manera habitual de circular la investigación en física y matemáticas. En febrero de 2002, una reunión convocada en Budapest por la fundación de George Soros publicó la Iniciativa de Budapest para el Acceso Abierto, que dio nombre al movimiento y lo definió. La siguieron en 2003 la Declaración de Bethesda y la Declaración de Berlín, firmada por las grandes organizaciones científicas europeas.

Logotipo naranja en forma de candado abierto, con el arco superior separado del cuerpo circular, sobre fondo blanco
Fig. 3 El logotipo del acceso abierto, un candado abierto, diseñado por la editorial Public Library of Science. Se usa para señalar los artículos que cualquiera puede leer gratis.Public Library of Science · 2008 · Dominio público · Wikimedia Commons

Hay varias maneras de llegar al acceso abierto, que se distinguen por colores. La vía verde es el autoarchivo: el autor publica en una revista de suscripción y deposita una copia de su artículo, a menudo la versión aceptada antes de maquetar, en un repositorio institucional o temático, a veces tras un periodo de embargo de seis o doce meses. La vía dorada es la publicación en una revista que ofrece todos sus artículos en abierto; muchas se financian cobrando a los autores, o a sus instituciones, una tasa por artículo publicado. La vía diamante designa las revistas abiertas que no cobran ni a lectores ni a autores, sostenidas por universidades, sociedades o administraciones, un modelo muy extendido en América Latina. Y la vía híbrida es la de las revistas de suscripción que abren artículos sueltos a cambio de una tasa.

Las principales vías del acceso abierto: quién paga y dónde se lee

Cada vía tiene su problema. La verde depende de que los autores se tomen la molestia de depositar y de que el lector encuentre la copia. La dorada con tasas desplaza la barrera del lector al autor: las tasas de algunas revistas prestigiosas superan los diez mil euros, algo inasumible para un investigador sin financiación o de un país con pocos recursos. Además, un modelo en que la revista cobra por cada artículo aceptado anima a aceptar más, y ha alimentado las revistas depredadoras, que cobran tasas sin revisar de verdad lo que publican. La híbrida es la más criticada, porque permite a una editorial cobrar dos veces, por la suscripción y por la tasa, lo que se conoce como doble cobro.

Los gobiernos y las agencias de financiación han empujado en la misma dirección. En España, el artículo 37 de la Ley de la Ciencia de 2011 obligó a depositar en un repositorio abierto los resultados de la investigación financiada con fondos públicos, y la reforma de 2022 reforzó esa obligación. En 2018, un grupo de agencias europeas reunidas en la cOAlition S lanzó el Plan S, que exige a quienes reciben su financiación publicar en abierto inmediato, sin embargo. En Estados Unidos, una directriz federal de 2022 fijó el mismo objetivo para los artículos financiados con dinero público a partir de 2026.

Hubo también atajos al margen de la ley. En 2011 la programadora kazaja Alexandra Elbakyan abrió Sci-Hub, un sitio que ofrece gratis decenas de millones de artículos de pago obtenidos con credenciales de universidades, y que las editoriales han llevado a los tribunales en varios países. Su uso masivo, también desde países ricos con acceso institucional, es una muestra de lo incómodo que resulta el modelo de suscripción incluso para quien puede pagarlo.

El resultado es un sistema mixto. Un estudio de 2018 de Heather Piwowar y su equipo estimó que el veintiocho por ciento de toda la literatura científica con DOI podía leerse gratis, una proporción que subía al cuarenta y cinco por ciento entre los publicados en 2015, y que los artículos en abierto recibían más citas. Para quien busca, el acceso abierto significa que muchas veces basta con buscar el título del artículo, o su DOI, en un buscador académico o en un repositorio para encontrar una versión legal y gratuita.

Divulgación científica – Documento digital – Búsqueda bibliográfica – Informes técnicos – El DOI – El factor de impacto

§

Fuentes

  1. Iniciativa de Budapest para el Acceso AbiertoBudapest Open Access InitiativeOpen Society Institute, Budapest2002enlace
  2. Max Planck GesellschaftDeclaración de Berlín sobre el acceso abierto al conocimiento en ciencias y humanidadesMax Planck Gesellschaft, Berlín2003enlace
  3. Peter SuberOpen AccessMIT Press, Cambridge (Massachusetts)2012enlace
  4. Heather Piwowar, Jason Priem, Vincent Larivière y otrosThe State of OA: A Large-Scale Analysis of the Prevalence and Impact of Open Access ArticlesPeerJ 62018enlace
  5. Vincent Larivière, Stefanie Haustein y Philippe MongeonThe Oligopoly of Academic Publishers in the Digital EraPLoS ONE 10 (6)2015enlace
  6. Jefatura del EstadoLey 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (artículo 37)Boletín Oficial del Estado 1312011enlace
Sarasola, Josemari (2025). "El acceso abierto". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/el-acceso-abierto/

Una errata, un dato desfasado, un párrafo que falta: edítalo y la redacción revisa tu propuesta.

Sugerir una mejora →
Ciencias de la documentación El acceso abierto