La Guerra Fría

Cuarenta y cinco años de rivalidad entre Estados Unidos y la URSS sin una guerra directa entre ellos: el telón de acero, Berlín, Cuba y el final de 1991.

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La Guerra Fría fue la rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética que organizó la política mundial desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la disolución de la URSS en 1991. Se llamó fría porque las dos superpotencias nunca combatieron directamente entre sí. Compitieron en todo lo demás: armas nucleares, alianzas, economía, propaganda, ciencia, deporte y espacio, y alimentaron guerras muy calientes en terceros países, de Corea a Afganistán.

Los aliados de 1945 desconfiaban unos de otros antes de terminar la guerra. La URSS impuso gobiernos comunistas en los países de Europa del Este que había ocupado el Ejército Rojo, y en 1946 Churchill describió un telón de acero que bajaba sobre el continente desde el Báltico hasta el Adriático. Washington respondió con la doctrina Truman de 1947, que prometía ayuda a los pueblos amenazados por el comunismo, y con el plan Marshall, que financió la reconstrucción de Europa occidental. El diplomático George Kennan dio a esa política su nombre en un artículo firmado con una X: contención, es decir, frenar la expansión soviética con paciencia y firmeza hasta que el sistema se transformara o se agotara por dentro.

Un avión de transporte cuatrimotor vuela bajo sobre un grupo de niños que lo miran desde un montículo
Fig. 1 Un C-54 aterriza en Tempelhof en 1948, durante el puente aéreo de Berlín. Durante casi un año la ciudad vivió de lo que llegaba por aire, con aviones que aterrizaban cada pocos minutos.Henry Ries / USAF · 1948 · Dominio público · Wikimedia Commons

Alemania fue el primer escenario. En 1948 los soviéticos bloquearon los accesos terrestres a Berlín occidental, y los occidentales abastecieron la ciudad por aire durante casi un año. En 1949 nacieron dos Estados alemanes y la OTAN; en 1955, el Pacto de Varsovia. Ese mismo año 1949 la URSS probó su primera bomba atómica y los comunistas de Mao ganaron la guerra civil china. En 1950 Corea del Norte invadió el Sur, y la guerra de Corea, que terminó en tablas en 1953 con millones de muertos, fijó el patrón: las superpotencias se enfrentarían por persona interpuesta.

La guerra no estalló porque las dos partes sabían que no podían ganarla. Con miles de cabezas nucleares en cada lado, cualquier ataque garantizaba la respuesta y la destrucción mutua. Esa disuasión tuvo su prueba más dura en octubre de 1962, cuando Estados Unidos descubrió misiles soviéticos en Cuba. Durante trece días Kennedy y Jruschov negociaron al borde de la guerra hasta que Moscú retiró los misiles a cambio de la promesa de no invadir Cuba y, en secreto, de retirar los misiles estadounidenses de Turquía. Después se instaló una línea directa entre las dos capitales y empezaron los tratados de control de armas.

Obreros y soldados junto a un muro de bloques en construcción en una calle de Berlín, con grúas al fondo
Fig. 2 El muro de Berlín en noviembre de 1961, tres meses después de que empezara a levantarse. Fue el símbolo físico de la división hasta que se abrió la noche del 9 de noviembre de 1989.Archivos Nacionales de Estados Unidos · 1961 · Dominio público · Wikimedia Commons

Berlín había vuelto a ser el problema en 1961. Por la frontera abierta de la ciudad habían huido al Oeste millones de alemanes del Este, y en agosto de aquel año el régimen de la RDA levantó un muro para impedirlo. En el resto del mundo la Guerra Fría se cruzó con la descolonización: Vietnam, Angola, Nicaragua o Afganistán fueron escenarios donde una superpotencia apoyaba a un gobierno y la otra a sus enemigos. La carrera espacial, del Sputnik en 1957 a la llegada a la Luna en 1969, fue la parte más visible de la carrera armamentista.

En los años setenta llegó la distensión, con acuerdos de limitación de armas y el reconocimiento mutuo de las dos Alemanias. La invasión soviética de Afganistán en 1979 la cerró, y la presidencia de Reagan aceleró el gasto militar. Para entonces la economía soviética estaba estancada. Mijaíl Gorbachov, en el poder desde 1985, intentó reformarla con la perestroika y abrirla con la glásnost, y renunció a sostener por la fuerza a los regímenes del Este. En 1989 cayeron uno tras otro, Alemania se reunificó en 1990 y la Unión Soviética se disolvió en diciembre de 1991.

Gaddis llamó larga paz a aquel periodo, porque las grandes potencias no se hicieron la guerra durante más de cuarenta años, algo que Europa no había conocido en siglos. La expresión es exacta para los países del centro e injusta para los de la periferia, donde se libraron decenas de conflictos con millones de muertos. La Guerra Fría dejó además una arquitectura que sigue en pie, de la OTAN al arsenal nuclear, y que vuelve a discutirse cada vez que se tensa la relación entre Washington y Moscú.

La Revolución rusa – Planes quinquenales – Colonialismo – Imperio

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Fuentes

  1. John Lewis GaddisThe Cold War: A New HistoryPenguin Press, Nueva York2005enlace
  2. X (George F. Kennan)The Sources of Soviet ConductForeign Affairs 25 (4), 566-5821947enlace
  3. John Lewis GaddisThe Long Peace: Inquiries into the History of the Cold WarOxford University Press, Nueva York1987enlace
Sarasola, Josemari (2026). "La Guerra Fría". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/la-guerra-fria/

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