Un grupo social es un conjunto concreto y limitado de personas que se relacionan entre sí de forma más o menos estable, comparten intereses, ideas o una identidad común y se reconocen como parte de un «nosotros». En un grupo cada miembro suele tener un rol y hay unas normas, escritas o no, que todos conocen. Permanencia, intereses compartidos y organización son las tres características que distinguen a un grupo de otros tipos de agrupamiento social. Al conjunto de ideas e imágenes que comparten sus integrantes se le llama mutua representación interna, y es lo que construye, con más o menos cohesión, la identidad del grupo.
Son grupos sociales una familia, una pandilla de amigos, un equipo de fútbol, una clase del instituto, un coro o un partido político. No lo son, en cambio, las personas que hacen cola en un supermercado, porque solo coinciden un rato y no se relacionan; ni las multitudes de un concierto, por su escasa cohesión; ni las simples categorías, como los zurdos o los nacidos en marzo, que comparten un rasgo pero no se conocen ni actúan juntos. La diferencia está en la interacción: para que haya grupo, sus miembros tienen que tratarse, influirse y saberse parte de algo común.

La clasificación más conocida la propuso el sociólogo estadounidense Charles Horton Cooley en 1909. Los grupos primarios son pequeños, íntimos y duraderos, con trato cara a cara y vínculos afectivos: la familia, los amigos de siempre, los vecinos de toda la vida. En ellos se forma la personalidad, y por eso Cooley los llamó «primarios». Los grupos secundarios son más grandes e impersonales y se organizan alrededor de un objetivo: una empresa, un sindicato, una asociación de vecinos o una universidad. Uno entra y sale de ellos con más facilidad, y la relación depende más del papel que se desempeña que de la persona.
Hay otras distinciones útiles. Los grupos formales tienen reglas explícitas, cargos y una estructura definida, como un consejo escolar, mientras que los grupos informales surgen de forma espontánea, como el grupo que siempre desayuna junto en una oficina. El endogrupo es aquel al que uno pertenece y con el que se identifica, y el exogrupo, el de los «otros», una diferencia que explica muchos prejuicios y rivalidades, como se desarrolla en endogrupos y exogrupos. Y el grupo de referencia es aquel con el que alguien se compara o al que aspira a parecerse, aunque no forme parte de él, como los adolescentes que imitan a un grupo de música.
Estudiar los grupos importa porque en ellos se aprende casi todo lo social. El grupo de pares, el de las personas de la misma edad, influye en los gustos, el lenguaje y las decisiones de los jóvenes tanto como la familia; la presión del grupo puede llevar a alguien a hacer lo que no haría solo, como mostraron los experimentos de conformidad de Solomon Asch en los años cincuenta; y la sensación de pertenecer a un grupo, la pertenencia grupal, es una de las fuentes más importantes de identidad y de bienestar.
Grupos formales – Grupos informales – Grupo de pares – Grupo de referencia – Endogrupos y exogrupos – Sujeto social – Organización (sociología)