El arte gótico es el estilo que se desarrolló en Europa occidental entre mediados del siglo XII y el final de la Edad Media, y que en algunos lugares sobrevivió hasta bien entrado el XVI. Su obra característica es la catedral: un edificio altísimo, de muros finos perforados por enormes vidrieras, que parecía desafiar el peso de la piedra. El gótico abarcó también la escultura, la pintura sobre tabla, la miniatura y la orfebrería, pero fue la arquitectura la que le dio su forma y su fama.
El nombre se lo pusieron sus enemigos. Los tratadistas italianos del Renacimiento, con Giorgio Vasari a la cabeza, llamaron gótica a la arquitectura medieval del norte para dar a entender que era bárbara, propia de los godos que habían destruido Roma. Los godos no tuvieron nada que ver con ella, pero la etiqueta se quedó. Solo el romanticismo del siglo XIX la rehabilitó, cuando la catedral pasó a verse como la gran obra colectiva de la Edad Media.
Su punto de partida tiene fecha y nombre. Hacia 1140, el abad Suger reconstruyó la cabecera de la abadía de Saint-Denis, junto a París, panteón de los reyes de Francia, y la consagró en 1144. Suger quería un templo inundado de luz, porque, siguiendo una teología de raíz neoplatónica, veía en la luz una imagen de Dios. Sus constructores combinaron tres soluciones técnicas ya conocidas por separado y las convirtieron en un sistema. En pocas décadas aquel sistema se extendió por el norte de Francia.
La primera es el arco apuntado, que empuja menos hacia los lados que el arco de medio punto románico y permite cubrir espacios de distinta anchura a la misma altura. La segunda es la bóveda de crucería, en la que unos nervios de piedra cruzados concentran el peso del techo en unos pocos puntos, como una evolución de la bóveda de arista. La tercera es el arbotante, un medio arco exterior que recoge el empuje de la bóveda y lo lleva hasta un contrafuerte separado del muro.

El resultado fue liberar el muro. Si el peso ya no descansaba en paredes gruesas, estas podían abrirse en grandes ventanales, rosetones y vidrieras de colores que narraban historias sagradas a fieles que no sabían leer. Las catedrales compitieron en altura: Notre-Dame de París, comenzada en 1163; Chartres, reconstruida tras el incendio de 1194; Reims, donde se coronaba a los reyes; Amiens, con una nave de más de cuarenta metros. Beauvais quiso llegar a casi cuarenta y ocho, y su coro se derrumbó en 1284.

Erwin Panofsky propuso en 1951 una lectura célebre. Veía en la catedral la misma forma de pensar que en la escolástica de las universidades, que ordenaba el saber en partes, subdivisiones y artículos, y que reconciliaba posiciones contrarias. Para Panofsky, un arquitecto que hubiera oído a los maestros de París construiría una iglesia articulada con la misma lógica. La tesis tiene más de sugerente que de demostrable, pero acierta en algo: el gótico fue un arte urbano, ligado a la riqueza de las ciudades, a sus gremios y a sus escuelas, y no a los monasterios rurales donde había florecido el románico.
Desde Francia el estilo se adaptó a cada país. En Inglaterra derivó hacia el gótico perpendicular, con bóvedas en abanico; en Alemania, hacia iglesias de salón con naves de la misma altura; en la Corona de Aragón, hacia un gótico mediterráneo de naves anchas y austeras como Santa María del Mar de Barcelona. Castilla levantó Burgos, León y Toledo, y a finales del siglo XV desarrolló el estilo isabelino. La escultura de las portadas pasó de figuras rígidas adosadas a columnas a personajes con volumen, gesto y sonrisa, y en Italia la pintura de Giotto rompió con la tradición bizantina.
Lo que hoy vemos es en parte obra del siglo XIX. El neogótico rehabilitó el estilo y Eugène Viollet-le-Duc restauró Notre-Dame, Saint-Denis y Carcasona con un criterio que hoy se discute, porque completaba los edificios como creía que debían haber sido. Su aguja de Notre-Dame, que se derrumbó en el incendio de 2019, era suya y no medieval, y fue reconstruida tal como él la había diseñado.
Bóveda – Perpiaño – El Barroco – La peste negra
Fuentes
- Erwin PanofskyGothic Architecture and ScholasticismArchabbey Press, Latrobe1951enlace
- Otto von SimsonThe Gothic Cathedral: Origins of Gothic Architecture and the Medieval Concept of OrderPantheon Books, Nueva York1956enlace
- Georges DubyThe Age of the Cathedrals: Art and Society, 980-1420University of Chicago Press, Chicago1981enlace
- Eugène Viollet-le-DucDictionnaire raisonné de l'architecture française du XIe au XVIe siècleB. Bance, París1858enlace