
Los manglares son ecosistemas que se desarrollan en zonas intermareales en la desembocadura de ríos formados por vegetación leñosa hidrófila, semisumergida, tolerante al agua salina, en la que desarrollan multitud de especies de aves, peces, moluscos y crustáceos. Se desarrollan en zonas costeras llanas de los trópicos.
Un manglar es un bosque que vive donde casi ninguna planta leñosa puede hacerlo. Dos veces al día la marea cubre y descubre el suelo, el agua es salada o salobre y el fango apenas tiene oxígeno. Los árboles que lo forman, llamados mangles, no son una familia botánica sino un conjunto de unas setenta especies de linajes distintos que llegaron por caminos diferentes a las mismas soluciones. Es un caso claro de evolución convergente: la presión del ambiente es tan fuerte que especies sin parentesco cercano acaban pareciéndose.
La primera solución es respirar. En un fango sin oxígeno las raíces se asfixian, así que los mangles las sacan al aire. El mangle rojo (Rhizophora) se sostiene sobre raíces zancudas que nacen del tronco y de las ramas y bajan arqueadas hasta el agua, como los palos de una tienda de campaña. El mangle negro (Avicennia) extiende raíces horizontales bajo el fango de las que brotan hacia arriba cientos de pequeñas puntas, los neumatóforos, que asoman con la marea baja y funcionan como tubos de respiración.

La segunda es la sal. Unas especies filtran el agua en la raíz y dejan fuera casi toda la sal; otras la absorben y la expulsan por glándulas de las hojas, que en días secos aparecen cubiertas de cristales blancos. La tercera es la reproducción. Muchos mangles son vivíparos: la semilla germina mientras sigue colgada del árbol y se convierte en un plantón alargado, el propágulo, que cae ya formado. Si cae en el fango, arraiga en pocos días; si lo arrastra la marea, puede flotar durante meses y colonizar otra costa.
Ese tipo de costa está distribuido por la franja tropical y subtropical de todo el planeta, con algo menos de 150.000 kilómetros cuadrados según las cartografías por satélite más recientes. Las mayores extensiones están en Indonesia, Brasil, Australia, México y Nigeria. El manglar más grande del mundo, el de los Sundarbans, ocupa el delta del Ganges y el Brahmaputra entre Bangladés e India y es uno de los últimos refugios del tigre de Bengala. Dentro de un mismo manglar las especies suelen ordenarse en bandas paralelas a la costa según cuánto toleran la inundación y la sal.
Su valor se ha medido de varias maneras. Los manglares son criaderos de peces, camarones y cangrejos, muchos de ellos de importancia comercial, que pasan sus primeras fases entre las raíces, protegidos de los depredadores. Frenan el oleaje y la erosión y atrapan el sedimento, de modo que actúan como un dique vivo frente a los temporales. Y almacenan carbono en cantidades extraordinarias. Un estudio de 2011 en el Indo-Pacífico calculó que una hectárea de manglar guarda de media más de mil toneladas de carbono, varias veces más que una de selva tropical, porque el fango sin oxígeno impide que la materia orgánica se descomponga. Es lo que se llama carbono azul.
A pesar de ello se encuentran entre los ecosistemas más amenazados. Una revisión de 2001 estimó que en las dos décadas anteriores se había perdido alrededor de un tercio de su superficie mundial, sobre todo para construir granjas de camarones, arrozales y puertos, y por la tala para leña y carbón. El ritmo de pérdida se ha frenado desde entonces, y la replantación se ha convertido en una de las medidas de adaptación costera más extendidas, aunque solo funciona si se respeta el nivel de marea en que cada especie puede vivir. Emparentados con las marismas de las costas templadas, los manglares son su equivalente tropical, y uno de los lugares con mayor biodiversidad de la línea de costa.
Fuentes
- P. Barry TomlinsonThe Botany of MangrovesCambridge University Press, Cambridge1986
- Mark Spalding, Mami Kainuma y Lorna CollinsWorld Atlas of MangrovesEarthscan, Londres2010
- Daniel C. Donato y otrosMangroves among the most carbon-rich forests in the tropicsNature Geoscience 42011
- Ivan Valiela, Jennifer L. Bowen y Joanna K. YorkMangrove forests: one of the world's threatened major tropical environmentsBioScience 51 (10)2001