El papel timbrado es un tipo de papel oficial que se emplea para la impresión de escrituras públicas y otros documentos, como contratos o letras de cambio, con el fin de dotarlos de validez oficial. Se caracteriza por llevar impreso un timbre o sello, generalmente con ornamentación y relieve, cuya adquisición supone el pago de una tasa pública, de modo que el documento carece de eficacia jurídica si no consta sobre este papel o sobre otro admitido por la ley.
En la Monarquía Hispánica esta figura se conoció como papel sellado: nació como estanco fiscal en el siglo XVII y se extendió a Indias mediante real cédula de 1760, en medio de una intensa polémica. Su precio gravaba actos tan diversos como testamentos, poderes o títulos de propiedad, y su coste se contabiliza hoy entre los gastos de formalización de los documentos notariales. En la mayoría de los ordenamientos de tradición hispánica el papel timbrado ha sido sustituido por timbres móviles o por impuestos sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, aunque subsiste en algunos países.
Fuentes
- Real Academia Española«papel timbrado», Diccionario de la lengua española23.ª edición2023enlace
- Carlos III de EspañaReal cédula de 31 de julio de 1760 sobre el estanco del papel sellado en Indias1760