
José María Gil-Robles y Quiñones (Salamanca, 1898 - Madrid, 1980) fue un jurista y político español, líder de la derecha católica durante la Segunda República y figura destacada de la oposición monárquica y demócrata-cristiana al franquismo.
Su ideología se situaba en la derecha católica y conservadora, con un acusado perfil accidentalista: sostenía que lo decisivo era el contenido social y religioso del régimen y no su forma, monarquía o república. Durante la República encabezó una derecha autoritaria y corporativista, influida por el catolicismo social y por el modelo de Dollfuss en Austria, aunque formalmente actuó dentro de la legalidad del régimen republicano. Sus críticos, especialmente desde la izquierda, le atribuyeron simpatías fascistas; él las rechazó siempre, aunque su estilo político y su retórica, con el título de «Jefe», alimentaron esa percepción. Tras la Guerra Civil evolucionó hacia posiciones monárquicas y demócrata-cristianas de carácter liberal.
Doctor en Derecho y catedrático de Derecho Político en la Universidad de Salamanca, se formó en el entorno de la Acción Católica y colaboró en el periódico El Debate, vinculado a Ángel Herrera Oria. Fue diputado en las Cortes Constituyentes de 1931 por Salamanca.
En 1933 fundó y presidió la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), que ganó las elecciones de ese año como partido más votado. Aunque el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, encargó formar gobierno a Alejandro Lerroux, la CEDA sostuvo sus gabinetes y logró entrar en el Ejecutivo en octubre de 1934, lo que desencadenó la Revolución de Asturias. Gil-Robles fue ministro de la Guerra en 1935 y promovió el nombramiento de Franco como jefe del Estado Mayor. En las elecciones de febrero de 1936 la CEDA fue derrotada por el Frente Popular.
Al estallar la Guerra Civil se encontraba fuera de España y se exilió en Portugal y Francia. Tras el conflicto se distanció del régimen franquista y se acercó a don Juan de Borbón, de quien fue consejero político. En 1962 participó en el llamado Contubernio de Múnich, reunión de opositores de distintas tendencias que reclamó democracia y garantías para España, lo que le valió un nuevo destierro. Durante los años sesenta y setenta lideró una corriente demócrata-cristiana opositora, la Federación Popular Democrática, que no obtuvo representación en las elecciones de 1977.
Murió en Madrid en 1980. Es padre del político y eurodiputado José María Gil-Robles y Gil-Delgado, que llegó a presidir el Parlamento Europeo.
Entre sus obras destacan No fue posible la paz (1968), memorias de la etapa republicana, y La monarquía por la que yo luché (1976).
Fuentes
- José María Gil-RoblesNo fue posible la paz1968
- José María Gil-RoblesLa monarquía por la que yo luché1976