
Un frente frío es una línea de nubes longitudinal a escala sinóptica asociada a una borrasca, típicamente a un frente polar, y que se forma por el contacto entre una masa de aire frío que avanza rápidamente y una masa de aire cálido, que se solapa por encima de la masa de aire frío. Debido a este avance rápido, la nubosidad que se desarrolla en un frente frío es de gran espesor, generalmente en forma de cumulonimbos, generando gran volumen de precipitaciones aunque de carácter irregular, debido a que el avance rápido de la masa cálida sobre la fría no permite un desarrollo uniforme de la nubosidad. Los frentes fríos suelen avanzar detrás de los denominados frentes cálidos, con menor volumen de precipitaciones.
El mecanismo es el de una cuña: el aire frío, más denso y pesado, se mete bajo la masa de aire cálido y la obliga a ascender con una pendiente pronunciada, de uno a dos kilómetros de altura en cien kilómetros de recorrido. El ascenso brusco enfría el aire cálido en poco espacio, y la inestabilidad que genera produce nubes de desarrollo vertical, cumulonimbos, que dan chubascos intensos y de corta duración, con tormenta eléctrica, ráfagas de viento y, en ocasiones, granizo. A veces el frente llega precedido de un nubarrón de arco que anuncia su paso.
Con la llegada del frente se suceden varios cambios en poco tiempo: subida brusca del viento y virada de su dirección, caída de la temperatura de diez o más grados en pocas horas, paso del cielo cubierto a despejado con nubes de estancamiento, y, tras él, aumento de la presión atmosférica y entrada de aire más fresco y seco, con buena visibilidad. Es el llamado tiempo de borrasca tras el frente.
Los frentes fríos son habituales en las latitudes medias durante el otoño y el invierno. En Europa occidental y la península Ibérica llegan del Atlántico con el viento del oeste y del noroeste, trayendo el aire polar marítimo que deja nevadas en las montañas; en Norteamérica, los frentes fríos procedentes de Canadá recorren las Grandes Llanuras en horas y provocan los descensos térmicos más bruscos del continente.
En el ciclo de vida de una borrasca, el frente frío persigue a su propio frente cálido: la cuña de aire frío va más rápido que la masa cálida que avanza por delante y acaba atrapándola, levantándola por completo en lo que se denomina frente ocluido. A partir de la oclusión, la borrasca se va debilitando y disipando.
Frente cálido – Lluvia – Precipitación (meteorología) – Fenómenos atmosféricos