# Los manuscritos del mar Muerto

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- Categoría: Religión
- Publicado: 2026-09-22
- Autoría: Eneko Sarasola (redacción de Ikusmira)
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Los **manuscritos del mar Muerto** son unos novecientos rollos y fragmentos en hebreo, arameo y griego, copiados entre el siglo III antes de Cristo y el I después, que aparecieron entre 1947 y 1956 en once cuevas cercanas a las ruinas de Qumrán, en la orilla noroccidental del mar Muerto. Contienen las copias más antiguas conocidas de casi todos los libros de la Biblia hebrea y textos de una comunidad judía que se veía a sí misma como el verdadero Israel en vísperas del fin de los tiempos. Son probablemente el hallazgo documental más importante del siglo XX para la historia del judaísmo y de los orígenes del cristianismo. Su historia, sin embargo, está atravesada por dos escándalos que tienen poco que ver con lo que dicen: cuarenta años de monopolio editorial y, una vez roto, una oleada de falsificaciones.

El primer hallazgo se atribuye a un pastor beduino de la tribu ta'amira, Muhammad edh-Dhib, que en el invierno de 1946 a 1947 entró en una cueva buscando una cabra y encontró jarras con rollos envueltos en lino. Siete manuscritos de aquella cueva llegaron al mercado de antigüedades de Belén. Tres los compró Eleazar Sukenik, de la Universidad Hebrea, el 29 de noviembre de 1947, el mismo día en que la ONU votaba la partición de Palestina. Los otros cuatro, entre ellos el gran rollo de Isaías, los adquirió el metropolita sirio ortodoxo Atanasio Yeshue Samuel, que acabó llevándolos a Estados Unidos. El 1 de junio de 1954 publicó un anuncio por palabras en *The Wall Street Journal*: «Los cuatro rollos del mar Muerto. Manuscritos bíblicos de al menos el año 200 a. C. en venta». Los compró, a través de un intermediario, el hijo de Sukenik, el arqueólogo Yigael Yadin, por 250.000 dólares.

![Fotografía en blanco y negro de dos rollos enrollados que yacen sobre el suelo de piedra de una cueva, junto a una escala métrica](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/religion/qumran-rollo-cerrado.jpg)

*Dos rollos todavía cerrados en el suelo de una cueva, en una fotografía publicada por Abraham Meir Habermann en 1959. Muchos manuscritos no llegaron así: la cueva 4, la más rica, dio unos quince mil fragmentos que hubo que casar como un rompecabezas de quinientas piezas distintas.*

![Tira alargada de pergamino claro con columnas de escritura hebrea, bordes irregulares y alguna rotura](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/religion/qumran-isaias-tira.jpg)

*Un tramo del gran rollo de Isaías (1QIsaª), el único libro bíblico que se conservó entero en Qumrán: 54 columnas y más de siete metros. Es mil años más antiguo que el códice de Alepo y el de Leningrado, que hasta 1947 eran los testimonios completos más antiguos del texto hebreo.*

Las excavaciones sistemáticas de las cuevas y de las ruinas las dirigieron entre 1951 y 1956 el dominico Roland de Vaux, de la Escuela Bíblica de Jerusalén, y Gerald Lankester Harding, del servicio jordano de antigüedades. La cueva 4, localizada en 1952, dio el grueso del material, y para publicarlo se formó un equipo internacional de ocho especialistas, todos de formación cristiana, varios de ellos sacerdotes, y ninguno judío, al que se asignaron lotes de fragmentos en exclusiva. Los rollos de la cueva 1 se publicaron rápido. Los de la cueva 4, no. En 1990, casi cuarenta años después del hallazgo, buena parte seguía inédita, y el acceso a las fotografías estaba reservado al equipo y a sus alumnos.

El retraso tenía explicaciones prosaicas: la dificultad objetiva del material, la falta de medios, la costumbre académica de no publicar hasta tener la edición perfecta, y la muerte de varios miembros con sus lotes a medio hacer. Pero el secreto alimentó la sospecha. En 1991 los periodistas Michael Baigent y Richard Leigh publicaron un libro de éxito que atribuía el retraso a una maniobra del Vaticano para ocultar textos que desmentirían el cristianismo. La tesis no tenía base, pero prosperaba en el vacío que el equipo había dejado. El revés decisivo para el equipo llegó por otro lado: en noviembre de 1990 su editor jefe, John Strugnell, dio una entrevista al diario *Haaretz* con declaraciones antisemitas y fue apartado del cargo. Emanuel Tov, de la Universidad Hebrea, lo sustituyó y amplió el equipo a más de noventa investigadores.

![Rollo de pergamino oscuro con varias columnas de escritura hebrea, mostrado sobre una transcripción moderna impresa en hebreo](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/religion/qumran-salmos.jpg)

*El rollo de los Salmos de la cueva 11 (11QPsª), con la transcripción moderna. Contiene salmos bíblicos en un orden distinto del canónico y composiciones que no están en la Biblia: la prueba de que en el siglo I el libro de los Salmos todavía no tenía una forma cerrada.*

El monopolio se rompió en septiembre de 1991, en dos semanas. Ben Zion Wacholder y su alumno Martin Abegg, del Hebrew Union College de Cincinnati, reconstruyeron por ordenador el texto de documentos inéditos a partir de una concordancia privada que el equipo había elaborado en los años cincuenta y que circulaba en unas pocas copias; la Sociedad de Arqueología Bíblica de Hershel Shanks, que llevaba años haciendo campaña, lo publicó. El 22 de septiembre la Biblioteca Huntington de California anunció que abría a cualquier investigador su juego completo de fotografías, depositado allí como copia de seguridad. Poco después salió una edición facsímil. La Autoridad de Antigüedades de Israel cedió. La serie oficial, *Discoveries in the Judaean Desert*, se completó con cuarenta volúmenes, y desde 2012 las imágenes de alta resolución están en abierto en la biblioteca digital Leon Levy. No apareció ningún texto que desmintiera nada: aparecieron calendarios, reglas de pureza, comentarios bíblicos y oraciones, que son justo lo que los especialistas llevaban años diciendo.

![Detalle de una columna de pergamino amarillento con escritura hebrea cuadrada, con correcciones interlineales](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/religion/qumran-isaias-53.jpg)

*La columna del gran rollo de Isaías que contiene el capítulo 53, el del siervo doliente, uno de los textos más leídos por los cristianos. Se temía que Qumrán revelara un Isaías muy distinto; salvo variantes menores de ortografía y alguna palabra, es el mismo texto que se lee hoy.*

El segundo escándalo es la herencia del primero. A partir de 2002 empezaron a aparecer en el mercado fragmentos nuevos «del mar Muerto», casi siempre de la misma procedencia comercial, y los compraron coleccionistas privados, algunas universidades evangélicas estadounidenses y el Museo de la Biblia de Washington, fundado por la familia Green. Muchos contenían precisamente pasajes bíblicos, lo que los hacía más valiosos y más vendibles. En 2016 la editorial Brill publicó una edición académica de los fragmentos del museo, y en 2017 un grupo encabezado por Kipp Davis publicó en *Dead Sea Discoveries* un análisis de nueve de ellos con indicios claros de falsificación moderna: escritura que se adaptaba a los bordes rotos del soporte, trazos que pasaban por encima de las grietas, textos que coincidían de forma sospechosa con ediciones impresas. Brill retiró su volumen.

En 2018 el museo reconoció que cinco de sus dieciséis fragmentos eran falsos. En marzo de 2020 un informe de doscientas páginas del equipo de la investigadora Colette Loll, encargado por el propio museo, concluyó que lo eran los dieciséis: trozos de cuero probablemente antiguo, escritos en época moderna y recubiertos de cola animal para imitar el brillo de los pergaminos auténticos. La lección que deja el caso es incómoda para todos. Los falsificadores explotaron el hambre de textos nuevos que el monopolio había creado, la ausencia de procedencia documentada que el mercado tolera y el deseo, comprensible en un museo confesional, de tener un pedazo de Biblia antigua. Que la exposición de ambos fraudes, el del secretismo y el de la falsificación, viniera de la publicación abierta de datos y del análisis material, y no de la autoridad de nadie, es quizá lo más valioso de toda la historia.

[Los papiros del Libro de Abraham](https://ikusmira.org/p/los-papiros-del-libro-de-abraham) – [Los plomos del Sacromonte](https://ikusmira.org/p/los-plomos-del-sacromonte) – [Moisés](https://ikusmira.org/p/moises-biblia) – [Maná](https://ikusmira.org/p/mana-biblia) – [Datación por radiocarbono](https://ikusmira.org/p/datacion-por-radiocarbono) – [Confiabilidad de las fuentes de información](https://ikusmira.org/p/confiabilidad-fuentes-de-informacion)

## Fuentes

- Dominique Barthélemy, J. T. Milik y otros — *Discoveries in the Judaean Desert, 40 vols.*, Clarendon Press, Oxford, 1955-2011 (1955)
- Abraham Meir Habermann — *Megilloth Midbar Yehuda: The Scrolls from the Judean Desert*, Machbaroth Lesifrut, Tel Aviv (1959)
- Roland de Vaux — *Archaeology and the Dead Sea Scrolls (Schweich Lectures, 1959)*, Oxford University Press para la British Academy (1973)
- Ben Zion Wacholder y Martin G. Abegg (eds.) — *A Preliminary Edition of the Unpublished Dead Sea Scrolls, fasc. 1*, Biblical Archaeology Society, Washington (1991)
- Robert H. Eisenman y James M. Robinson — *A Facsimile Edition of the Dead Sea Scrolls, 2 vols.*, Biblical Archaeology Society, Washington (1991)
- Michael Baigent y Richard Leigh — *The Dead Sea Scrolls Deception*, Jonathan Cape, Londres (1991)
- Florentino García Martínez — *Textos de Qumrán*, Trotta, Madrid (1992)
- Hershel Shanks (ed.) — *Understanding the Dead Sea Scrolls*, Random House, Nueva York (1992)
- Norman Golb — *Who Wrote the Dead Sea Scrolls? The Search for the Secret of Qumran*, Scribner, Nueva York (1995)
- Geza Vermes — *The Complete Dead Sea Scrolls in English*, Allen Lane / Penguin, Londres (1997)
- Jodi Magness — *The Archaeology of Qumran and the Dead Sea Scrolls*, Eerdmans, Grand Rapids (2.ª ed. 2021) (2002)
- Weston W. Fields — *The Dead Sea Scrolls: A Full History, vol. 1: 1947-1960*, Brill, Leiden (2009)
- Emanuel Tov — *Revised Lists of the Texts from the Judaean Desert*, Brill, Leiden (2010)
- Kipp Davis, Ira Rabin, Ines Feldman, Myriam Krutzsch y otros — *Nine Dubious «Dead Sea Scrolls» Fragments from the Twenty-First Century*, Dead Sea Discoveries, vol. 24, núm. 2, pp. 189-228 (2017) — https://doi.org/10.1163/15685179-12341428
- Årstein Justnes — *Reseña de Dead Sea Scrolls Fragments in the Museum Collection (Tov, Davis y Duke, eds.)*, Dead Sea Discoveries, vol. 24, núm. 2, pp. 310-312 (2017) — https://doi.org/10.1163/15685179-12341432
- Kristin Romey — *Exclusive: «Dead Sea Scrolls» at the Museum of the Bible are all forgeries*, National Geographic, 13 de marzo (2020) — https://www.nationalgeographic.com/history/article/museum-of-the-bible-dead-sea-scrolls-forgeries
- Israel Antiquities Authority — *The Leon Levy Dead Sea Scrolls Digital Library*, Jerusalén (2012) — https://www.deadseascrolls.org.il/

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Cómo citar: Sarasola, Josemari (2026). «Los manuscritos del mar Muerto». Ikusmira. https://ikusmira.org/p/los-manuscritos-del-mar-muerto/
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