# Los apaches de París

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- Categoría: Sociología
- Publicado: 2026-08-31
- Autoría: Josemari Sarasola Ledesma — Editor coordinador; Profesor titular de escuela universitaria, Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea
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Los **apaches** fueron las bandas de jóvenes de los barrios periféricos de París que entre 1900 y 1914 ocuparon las portadas de la prensa francesa hasta convertirse en el primer pánico juvenil de la era de los periódicos de masas. El nombre no era suyo: se lo puso la prensa, tomándolo prestado de las novelas de indios que se vendían en los mismos quioscos, y su éxito fue tan completo que en pocos años pasó al inglés, al español y al alemán como sinónimo de matón urbano. Es el caso mejor documentado de un fenómeno que la sociología describiría medio siglo después con otro material: una etiqueta periodística que empieza describiendo un grupo y termina fabricándolo.

![Portada a color de un semanario francés de 1905 titulada «La lucha contra los apaches», con varios jóvenes armados con navajas irrumpiendo en una tienda mientras un hombre cae al suelo](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-lutte-1905.jpg)

**Le Petit Journal*, suplemento ilustrado del 15 de octubre de 1905: «La lucha contra los apaches». El suplemento en color del *Petit Journal* tiraba más de un millón de ejemplares y dedicó decenas de portadas a los apaches en poco más de una década. El género tiene una gramática fija —navaja en alto, comerciante indefenso, calle sin policía— que se repite de portada en portada sin necesidad de que ningún hecho concreto la respalde.*

El nombre aparece hacia 1902 y la atribución más repetida señala al cronista Arthur Dupin, que comparó el estado de un barrio del este de París con una reserva apache. La comparación era doblemente eficaz: colocaba a los jóvenes de Belleville y Charonne en el papel de salvajes interiores —una operación que la antropología de la época practicaba con normalidad, y que en Ikusmira puede leerse junto a [los zoos humanos](https://ikusmira.org/p/los-zoos-humanos) y al [racismo científico](https://ikusmira.org/p/racismo-cientifico-y-craniometria)— y a la vez los volvía familiares, porque cualquier lector de folletines sabía exactamente lo que un apache hacía en una novela. La etiqueta funcionaba porque llegaba con la trama incluida.

El detonante fue un caso de celos. En enero de 1902, dos jefes de banda rivales —Joseph Pleigneur, llamado Manda, de los Orteaux, y François Leca, de Popincourt— se acuchillaron en las inmediaciones de Les Halles por Amélie Élie, una joven prostituta a la que el pelo rubio y muy cardado le valió el apodo de Casque d'Or, casco de oro. El pleito era menor en cualquier medida objetiva. En términos periodísticos era perfecto: dos bandas con nombre, un territorio, una mujer, un juicio con público y un vocabulario nuevo que explicar al lector. La cobertura duró meses, y de ella salió a la vez el estereotipo del apache y su primera celebridad.

![Fotografía policial de identificación de una mujer joven de pelo abultado, de frente, con el número 307367 impreso en la parte inferior](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-casque-dor-antropometrica.jpg)

*Ficha fotográfica de Amélie Élie, 9 de febrero de 1902, número 307367. Es la misma mujer que los semanarios ilustraban como reina de los apaches, vista por el otro aparato que la estaba clasificando: el archivo antropométrico de la Prefectura, montado por Alphonse Bertillon desde 1882. Los dos sistemas trabajaban con el mismo material y para fines opuestos —vender ejemplares, identificar reincidentes—, y ambos necesitaban que existiera un tipo humano llamado apache.*

![Retrato fotográfico de estudio coloreado a mano de una mujer joven de perfil, con un peinado rubio muy alto y voluminoso y hombros descubiertos](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-casque-dor-pirou.jpg)

*Retrato de estudio de Amélie Élie, hacia 1902, coloreado a mano y vendido como tarjeta postal. El peinado es el detalle que le dio el apodo y el que la prensa repitió hasta convertirlo en emblema. Compárese con la ficha policial de la página: la misma mujer, la misma semana, dos aparatos de reproducción de imágenes y dos usos incompatibles del mismo rostro.*

Amélie Élie hizo algo que la teoría del pánico moral no había previsto: se apropió del papel. Vendió sus memorias por entregas a un semanario, posó para el fotógrafo de moda del Boulevard —los retratos coloreados a mano de Eugène Pirou circularon como tarjetas postales—, apareció en escena y cobró por ser lo que la prensa decía que era. La etiqueta que servía para criminalizar a un grupo era, para un miembro concreto de ese grupo, un activo negociable. Ese doble uso es una constante de las [tribus urbanas](https://ikusmira.org/p/tribus-urbanas): el estigma y la marca son el mismo objeto visto desde dos posiciones distintas.

![Retrato fotográfico coloreado de hacia 1902 de una mujer joven escribiendo en una mesa, con un cartel que anuncia «Mis días y mis noches, por Casque d'Or, la reina de los apaches»](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-casque-dor-memorias.jpg)

*Amélie Élie posando como autora de sus propias memorias, hacia 1902, en un retrato del estudio de Eugène Pirou. El cartel de la mesa —«Mis días y mis noches, por Casque d'Or, la reina de los apaches»— es el producto que la cobertura hizo posible. La retratada no desmiente la etiqueta: la firma, la explota y le pone precio, y con ello se convierte en la primera persona que vive de ser una tribu urbana.*

El estilo llegó después del nombre, y esa secuencia importa. La descripción del apache se estabilizó en la prensa antes de que existiera nada parecido a un uniforme: gorra de visera, pañuelo rojo al cuello, pantalón de campana, zapatos de punta, tatuajes, faja, y el *surin* —la navaja— como objeto emblemático. Alexandre Lacassagne había publicado en 1881 un estudio médico-legal de los tatuajes que los leía como signos de criminalidad, de modo que la prensa disponía de una autoridad científica para cada rasgo que enumeraba. La secuencia es la contraria de la que sugiere el sentido común: no es que unos jóvenes adoptaran un estilo y la prensa lo describiera, sino que la prensa publicó el retrato-robot y después hubo jóvenes que se reconocieron en él. Michelle Perrot, que fue la primera historiadora en tratar a los apaches como el primer fenómeno de bandas juveniles y no como un episodio criminal, subrayó lo que ese retrato ocultaba: la inmensa mayoría de los detenidos eran obreros o aprendices de entre dieciséis y veintiún años, con oficio y domicilio, cuyos delitos habituales eran el hurto, la pelea y el proxenetismo de barrio, no el crimen organizado.

![Estampa a color de 1904 de una reyerta nocturna entre una veintena de jóvenes y varios policías con capa junto a un cartel de licores, con dos cuerpos en el suelo](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-bastille.jpg)

**Le Petit Journal*, 14 de agosto de 1904: una batalla campal entre apaches y agentes junto a la Bastilla. La composición reúne los elementos que la portada necesitaba: número —siempre son muchos—, nocturnidad, alcohol a la vista, policía superada. Compárese con lo que los expedientes registran: detenidos de dieciséis a veintiún años, con oficio y domicilio, por hurto y riña.*

Las cifras muestran el mecanismo con más claridad que los relatos. La Prefectura llegó a manejar estimaciones de decenas de miles de apaches en París, cálculos que ningún registro judicial sostiene y que se difundieron porque servían a la vez a los periódicos, que vendían más, y a la policía, que pedía medios. El desenlace político es el punto que convierte este episodio en algo más que una curiosidad. Entre 1906 y 1908 Francia debatía la abolición de la pena de muerte, con un presidente, Armand Fallières, que conmutaba sistemáticamente las condenas capitales. La prensa popular respondió con una campaña sostenida en la que el apache era la figura central, y *Le Petit Journal* llegó a organizar entre sus lectores un plebiscito postal sobre la pena de muerte cuyo resultado —abrumadoramente favorable a mantenerla— se presentó como voz del país. En 1908 la Cámara rechazó la abolición. Un pánico construido sobre bandas de aprendices de dieciocho años había contribuido a mantener la guillotina en funcionamiento otros setenta años.

![Portada ilustrada de 1907 dividida en dos escenas: en la superior varios hombres encerrados en celdas de castigo, en la inferior un preso siendo azotado ante un guardia](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-extranjero.jpg)

*«Cómo se trata a los apaches en el extranjero», *Le Petit Journal*, 3 de noviembre de 1907: celdas de castigo y azotes en Inglaterra. La portada no informa, propone. Está publicada en plena campaña contra la conmutación sistemática de las penas de muerte, y su función es exhibir un país vecino más severo — el argumento comparativo que reaparece en todos los pánicos posteriores.*

La reacción institucional dejó dos herencias duraderas. La primera es policial: en diciembre de 1907 Georges Clemenceau creó por decreto doce brigadas móviles, motorizadas y con jurisdicción interregional —las que la prensa llamaría *brigadas del Tigre*—, concebidas explícitamente para perseguir bandas que se desplazaban más rápido que la policía municipal. El aparato de policía judicial moderna en Francia nace, en parte, de una figura periodística. La segunda es cultural, y es la mejor ilustración de lo que Dick Hebdige llamaría *incorporación*: hacia 1908 los cabarés de Montmartre habían convertido la violencia apache en un número de baile —la *danse apache*, un dúo estilizado de golpes y arrastres— que se exportó a Londres y Nueva York como atracción para turistas. En menos de una década, la amenaza social se vendía como entretenimiento nocturno; el mismo recorrido que harían el zoot suit, el punk y cualquier otro estilo suficientemente fotogénico.

![Fotograma de una película de 1905 con varios policías de uniforme rodeando a hombres tendidos en el suelo de una taberna](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/sociologia/tu-apaches-zecca-film.jpg)

*Fotograma de *Les Apaches de Paris*, de Ferdinand Zecca, 1905. El cine llegó al asunto a los tres años de que la prensa lo inventara y con el reparto ya fijado: la taberna, la redada, los cuerpos en el suelo. Cuando un fenómeno tiene película antes de tener estudio, lo que se estudia después ya no es el fenómeno sino su representación.*

El episodio se cierra por donde había empezado, con un cambio de titular. Cuando en 1911 y 1912 la banda de Jules Bonnot atracó bancos usando automóviles y pistolas automáticas, la prensa dejó de hablar de apaches: los nuevos criminales eran anarquistas motorizados, un guion mejor. La palabra sobrevivió en el argot y en el nombre de un baile, y las bandas de Belleville siguieron existiendo exactamente igual que antes, sin portadas. Es el detalle que Stanley Cohen convertiría en tesis en 1972 al estudiar a los mods y los rockers británicos: la curva del pánico moral no la dibuja la conducta desviada, la dibuja la atención. Sube cuando la etiqueta es rentable y baja cuando aparece otra mejor, y en ninguno de los dos tramos informa sobre lo que pasa en la calle.

[Tribus urbanas](https://ikusmira.org/p/tribus-urbanas) – [Pánico moral](https://ikusmira.org/p/panico-moral) – [Las bandas juveniles](https://ikusmira.org/p/las-bandas-juveniles) – [El zoot suit y los pachucos](https://ikusmira.org/p/el-zoot-suit-y-los-pachucos) – [La clasificación algorítmica](https://ikusmira.org/p/la-clasificacion-algoritmica) – [Los zoos humanos](https://ikusmira.org/p/los-zoos-humanos) – [Racismo científico y craniometría](https://ikusmira.org/p/racismo-cientifico-y-craniometria) – [Comunicación de masas](https://ikusmira.org/p/comunicacion-de-masas)

## Fuentes

- Michelle Perrot — *Dans la France de la Belle Époque, les «Apaches», premières bandes de jeunes*, en Les marginaux et les exclus dans l'histoire, Cahiers Jussieu 5, UGE, París (1979)
- Dominique Kalifa — *L'encre et le sang: récits de crimes et société à la Belle Époque*, Fayard, París (1995)
- Alphonse Bertillon — *Identification anthropométrique: instructions signalétiques*, Imprimerie administrative, Melun (1893)
- Alexandre Lacassagne — *Les tatouages: étude anthropologique et médico-légale*, J.-B. Baillière, París (1881)
- Jean-Marc Berlière — *Le monde des polices en France, XIXe-XXe siècles*, Complexe, Bruselas (1996)
- Stanley Cohen — *Folk Devils and Moral Panics: The Creation of the Mods and Rockers*, MacGibbon and Kee, Londres (1972)

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Cómo citar: Sarasola, Josemari (2026). «Los apaches de París». Ikusmira. https://ikusmira.org/p/los-apaches-de-paris/
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