# La huelga de alquileres

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- Categoría: Sociología
- Publicado: 2026-10-16
- Autoría: Josemari Sarasola Ledesma — Editor coordinador; Profesor titular de escuela universitaria, Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea
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Una **huelga de alquileres** es la decisión colectiva de un grupo de inquilinos de dejar de pagar la renta hasta que el casero, o el gobierno, acepte sus condiciones. Funciona como una huelga laboral: se retira a la vez lo que la otra parte necesita, aquí la renta en lugar del trabajo. Un inquilino que deja de pagar solo acaba desahuciado; un edificio entero, o un barrio, puede atascar los juzgados durante meses y obliga a negociar. La herramienta es más antigua que el derecho de huelga en España, y ha ganado más veces de lo que se suele recordar.

Uno de los primeros casos urbanos bien documentados es el de Nueva York. En la primavera de 1904, unas dos mil familias del Lower East Side, en su mayoría inmigrantes judíos, dejaron de pagar contra subidas del 20 y el 30% en ochocientos edificios. La organizaron mujeres: la renta se pagaba en casa, y la casa era asunto de ellas. En diciembre de 1907, después del pánico bancario de ese año, se repitió a mayor escala, con diez mil familias en huelga durante dos semanas. Una de las organizadoras era Pauline Newman, una adolescente que luego llegaría a dirigente del sindicato de la confección. Ese mismo año, en Buenos Aires, la huelga de inquilinos de los conventillos formó cadenas humanas para impedir los desalojos.



El caso más estudiado es el de Glasgow en 1915. La guerra había llenado la ciudad de obreros de los astilleros y de las fábricas de munición, faltaban casas y los caseros subieron las rentas un 25%. La resistencia la organizó la Glasgow Women's Housing Association, con **Mary Barbour** al frente, una trabajadora de Govan que en 1920 sería una de las primeras concejalas de la ciudad, por el Partido Laborista. Sus grupos vigilaban los portales para que los administradores no pudieran entregar las órdenes de desahucio y echaban a los alguaciles haciendo ruido con carracas. En otoño había unos veinte mil hogares en huelga. Cuando un casero llevó a juicio a dieciocho inquilinos, los obreros de los astilleros amenazaron con parar. El Gobierno de Londres no podía arriesgarse a perder la producción de guerra y en diciembre de 1915 aprobó la Increase of Rent and Mortgage Interest Act, que congeló las rentas en los niveles de antes de la guerra. Fue el primer control de alquileres británico, y con distintas reformas duró hasta 1989.



En España, el caso más importante fue el de Barcelona en 1931. Las obras de la Exposición Internacional de 1929 y del metro habían atraído a muchísimos inmigrantes de otras regiones. La ciudad pasó de unos seiscientos mil habitantes en 1910 a un millón en 1930 sin ningún plan de vivienda, y con la crisis el 40% de los afiliados del sindicato de la construcción de la CNT se quedó en paro. De ese sindicato salió el Comité de Defensa Económica, que el 5 de julio de 1931 llamó a la huelga de alquileres con tres reivindicaciones: rebajar las rentas un 40%, que los parados no pagaran y que la fianza cubriera el primer mes. En agosto la seguían entre cuarenta y cinco mil y cien mil familias, según la fuente, sobre todo en los grupos de casas baratas del Bon Pastor, Can Peguera y la Marina del Prat Vermell. Había una caja de resistencia para los desahuciados y grupos de vecinos que volvían a meter los muebles en el piso del que acababan de echar a una familia.

La República respondió con la policía. La Guardia de Asalto hizo desahucios a porrazos, el comité acabó en la cárcel y los disturbios dejaron entre seis y dieciocho muertos, según las fuentes, en semanas que coincidieron con la huelga general de septiembre. Aun así, la huelga consiguió buena parte de lo que pedía. El 29 de diciembre de 1931 el Gobierno de Azaña decretó la prórroga forzosa de los contratos a voluntad del inquilino, con las rentas limitadas a los niveles de 1914, y en enero de 1932 los pequeños propietarios aceptaron rebajas de hasta el 40%. La ley de arrendamientos urbanos que prometió la República no llegó nunca. Fue la ley franquista de 1946 la que consolidó la protección del inquilino y congeló las rentas durante décadas, hasta que el decreto Boyer de 1985 acabó con la prórroga forzosa en los contratos nuevos. Desde entonces se discute si el alquiler en España necesita más mercado o más protección.



Casi un siglo después, la huelga de alquileres ha vuelto. En 2017 se fundó en Barcelona el Sindicat de Llogateres, hoy Sindicato de Inquilinas, que llevó al alquiler las herramientas del sindicalismo: asamblea de edificio, caja de resistencia y negociación colectiva con el propietario. Durante la pandemia convocó con otros colectivos una huelga de alquileres que, según los organizadores, siguieron unas dieciséis mil personas. En diciembre de 2024 anunció dos huelgas de edificio, en Salou y en Sentmenat, contra una gestora de fondos, y no hizo falta llevarlas a cabo: la Generalitat compró los dos inmuebles. En octubre de 2026 llegó la primera de esta etapa en el centro de Barcelona. Cuatro de las seis familias que quedaban en el Bloc Papallona, un edificio modernista de la calle Llança, dejaron de pagar el alquiler. El edificio lo compró en 2024 la promotora neerlandesa New Amsterdam Developers, que según un manifiesto vecinal tiene al menos once edificios en Barcelona y está convirtiendo sus pisos en *coliving*; en la primavera de 2026 los vecinos ya habían parado en la puerta varios desahucios. Los huelguistas piden al ayuntamiento que expropie el edificio. Lo que reclaman se parece mucho a lo de 1931: que se vaya el propietario, no ellos.



Jurídicamente, la huelga de alquiler no es una huelga. El artículo 28 de la Constitución protege el conflicto laboral, no dejar de pagar la renta, así que quien se suma se arriesga a un desahucio por impago. Su fuerza está en el tiempo: un proceso de desahucio tarda entre siete y dieciocho meses, y si la protesta se extiende puede atascar los juzgados, que es lo que pasó en Glasgow. Las cifras tampoco son seguras: las de 1931 van de cuarenta y cinco mil a cien mil familias según quién las dé, y las de hoy las dan los propios convocantes. Los casos anteriores sugieren que gana cuando sirve para forzar un cambio en la ley, cuando el gobierno tiene que elegir entre negociar o desalojar a medio barrio. De Glasgow salió el primer control de rentas británico; de las casas baratas de Barcelona, la prórroga forzosa de 1931. Del Bloc Papallona no se sabe todavía qué saldrá.

[La crisis de la vivienda en España](https://ikusmira.org/p/la-crisis-de-la-vivienda-en-espana/) – [Huelga](https://ikusmira.org/p/huelga/) – [Huelga general](https://ikusmira.org/p/huelga-general/) – [Acción directa](https://ikusmira.org/p/accion-directa/) – [Sindicatos](https://ikusmira.org/p/sindicatos/) – [Movimiento obrero](https://ikusmira.org/p/movimiento-obrero/) – [Alquiler](https://ikusmira.org/p/alquiler/) – [Gentrificación](https://ikusmira.org/p/gentrificacion/)

## Fuentes

- Betevé — *Un manifest recull 1.500 signatures contra el «coliving» i en defensa dels veïns del Bloc Papallona*, Betevé (2026) — https://beteve.cat/economia/manifest-recull-signatures-contra-coliving-defensa-bloc-papallona/
- Manel Aisa Pàmpols — *La huelga de alquileres y el Comité de Defensa Económica (2.ª ed.)*, El Lokal, Barcelona (2019) — https://botiga.ellokal.org/wp-content/uploads/2020/03/MANEL-AISA-Huelga-de-alquileres_web.pdf
- Nick Rider — *The practice of direct action: the Barcelona rent strike of 1931*, For Anarchism: History, Theory, and Practice, Routledge (2013)
- Clara Blanchar — *El día que los barceloneses dejaron de pagar el alquiler*, El País (2015) — https://elpais.com/ccaa/2015/08/16/catalunya/1439744036_549759.html
- Samara Vicente — *El verano en que 90.000 barceloneses decidieron dejar de pagar el alquiler*, elDiario.es (2023) — https://www.eldiario.es/catalunya/verano-90-000-barceloneses-decidieron-pagar-alquiler_1_10463699.html
- Glasgow City Council — *Mary Barbour*, glasgow.gov.uk (2020) — https://www.glasgow.gov.uk/article/6765/Mary-Barbour
- Clara Blanchar — *Los vecinos de un edificio de Barcelona comprado por un fondo comienzan una huelga de alquiler*, El País (2026) — https://elpais.com/espana/catalunya/2026-10-15/los-vecinos-de-un-edificio-de-barcelona-comprado-por-un-fondo-comienzan-una-huelga-de-alquiler-que-se-marchen-ellos.html
- Clara Blanchar — *El Sindicato de Inquilinas anuncia las dos primeras huelgas de alquiler en dos edificios en Cataluña*, El País (2024) — https://elpais.com/espana/catalunya/2024-12-11/el-sindicato-de-inquilinas-anuncia-las-dos-primeras-huelgas-de-alquiler-en-dos-edificios-en-cataluna.html
- Jefatura del Estado — *Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda*, BOE (2023) — https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2023-12203

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Cómo citar: Sarasola, Josemari (2026). «La huelga de alquileres». Ikusmira. https://ikusmira.org/p/la-huelga-de-alquileres/
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