# Kitty Genovese y el efecto espectador

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- Categoría: Psicología
- Publicado: 2024-09-12
- Autoría: Josemari Sarasola Ledesma — Editor coordinador; Profesor titular de escuela universitaria, Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea
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El **efecto espectador** es la tendencia de las personas a ayudar menos en una emergencia cuanto más gente hay alrededor. Su historia empieza con un crimen real, el asesinato de Kitty Genovese en Nueva York en 1964, y con un titular de periódico que resultó ser en buena parte falso. El caso ha dado lugar a una de las ideas más conocidas de la psicología social y, décadas después, a una corrección igual de interesante: en la vida real, la gente ayuda mucho más de lo que se creía.

Catherine Genovese, a la que todos llamaban Kitty, tenía 28 años y era encargada de un bar. En la madrugada del 13 de marzo de 1964, al volver del trabajo a su piso del barrio de Kew Gardens, en Queens, un hombre llamado Winston Moseley la atacó con un cuchillo cerca de la estación. Kitty gritó pidiendo ayuda, un vecino le gritó al agresor desde una ventana y Moseley huyó, pero volvió unos minutos después, la encontró herida en el portal de un edificio y la mató. Moseley fue detenido días más tarde, confesó y pasó el resto de su vida en prisión, donde murió en 2016.

![Andén de una pequeña estación de tren de cercanías con árboles detrás, visto desde un tren](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/psicologia/kew-gardens-estacion.jpg)

*La estación de Kew Gardens, en Queens, junto a la que Kitty Genovese fue atacada en 1964.*

Dos semanas después, el *New York Times* publicó en portada un artículo que convirtió el crimen en un símbolo. Contaba que treinta y ocho vecinos respetables habían visto o escuchado el ataque durante más de media hora sin hacer nada y sin llamar a la policía hasta que ya era tarde. La historia conmocionó al país y se usó durante años como prueba de la indiferencia de la vida en las grandes ciudades.

Dos jóvenes psicólogos, John Darley y Bibb Latané, desconfiaron de esa explicación moral y propusieron otra. Quizá los vecinos no ayudaron precisamente porque eran muchos: cada uno pensaba que otro ya habría llamado, y la responsabilidad de actuar se repartía entre todos hasta que no le tocaba a nadie. En 1968 lo pusieron a prueba en un experimento famoso. Los participantes hablaban por un intercomunicador con otros supuestos estudiantes, en cabinas separadas, y de repente uno de ellos parecía sufrir un ataque epiléptico. Cuando el participante creía que era el único que lo estaba oyendo, el 85 % salió a pedir ayuda antes de que terminara el ataque. Cuando creía que había otras cuatro personas escuchando, solo lo hizo el 31 %. Lo llamaron **difusión de la responsabilidad**.

En los años siguientes, decenas de experimentos confirmaron el efecto espectador en situaciones distintas, como una sala que se llenaba de humo o una persona que se caía en la habitación de al lado. A la difusión de la responsabilidad se sumaron otras dos explicaciones. Una es la [ignorancia pluralista](https://ikusmira.org/p/ignorancia-pluralista): ante una situación ambigua, cada uno mira a los demás para saber si es grave, y como todos disimulan, todos concluyen que no pasa nada. La otra es el miedo a hacer el ridículo si uno interviene y resulta que no era necesario.

El problema es que el caso que inspiró todo esto no ocurrió como se contó. En 2007, los psicólogos Rachel Manning, Mark Levine y Alan Collins revisaron los documentos judiciales y la investigación posterior, y concluyeron que no había ninguna prueba de que hubiera treinta y ocho testigos del asesinato. El ataque ocurrió en dos momentos y en dos lugares, muy pocos vecinos vieron algo, la mayoría solo oyeron gritos en plena noche sin saber de qué se trataba, y al menos uno llamó a la policía. Una vecina, Sophia Farrar, bajó a la calle y sostuvo a Kitty en sus brazos mientras moría. En 2016, al publicar la muerte de Moseley, el propio *New York Times* reconoció que su artículo original había exagerado el número de testigos y lo que habían visto.

Además, en los últimos años se ha estudiado el efecto espectador fuera del laboratorio, y los resultados cambian la imagen. Un metaanálisis de 2011 encontró que el efecto se debilita mucho cuando la emergencia es clara y peligrosa: si algo es evidentemente grave, la gente actúa aunque haya otras personas. Y en 2020, un equipo internacional analizó grabaciones de cámaras de seguridad de 219 peleas y agresiones en la calle en Ámsterdam, Lancaster y Ciudad del Cabo. En el 91 % de los casos, al menos una persona intervino para calmar la situación o ayudar a la víctima, y cuantos más testigos había, más probable era que alguien lo hiciera.

Las dos cosas son compatibles. Es cierto que cada persona, individualmente, se siente menos obligada a actuar cuando hay más gente, pero con más gente también es más probable que al menos una se decida, y en la calle eso es lo que cuenta para la víctima. El efecto espectador sigue siendo real en situaciones ambiguas, sobre todo cuando no está claro si hace falta ayuda o quién debe darla.

De todo esto sale un consejo práctico que enseñan los cursos de primeros auxilios: si necesitas ayuda en público, no grites «¡que alguien llame a una ambulancia!», sino señala a una persona concreta y dile «tú, el de la chaqueta azul, llama al 112». Así se rompe la difusión de la responsabilidad. Y si eres tú quien presencia algo, no des por hecho que otro ya lo ha hecho: basta con que una persona actúe para que las demás la sigan, algo que ya había mostrado el [experimento de Milgram](https://ikusmira.org/p/el-experimento-de-milgram) con la desobediencia.

[Ignorancia pluralista](https://ikusmira.org/p/ignorancia-pluralista) – [Espiral del silencio](https://ikusmira.org/p/espiral-del-silencio) – [Presión de grupo](https://ikusmira.org/p/presion-de-grupo-presion-grupal) – [El experimento de Milgram](https://ikusmira.org/p/el-experimento-de-milgram) – [El experimento de la cárcel de Stanford](https://ikusmira.org/p/el-experimento-de-la-carcel-de-stanford)

## Fuentes

- John M. Darley y Bibb Latané — *Bystander Intervention in Emergencies: Diffusion of Responsibility*, Journal of Personality and Social Psychology 8 (4), pp. 377-383 (1968) — https://doi.org/10.1037/h0025589
- Rachel Manning, Mark Levine y Alan Collins — *The Kitty Genovese Murder and the Social Psychology of Helping: The Parable of the 38 Witnesses*, American Psychologist 62 (6), pp. 555-562 (2007) — https://doi.org/10.1037/0003-066X.62.6.555
- Peter Fischer y otros — *The Bystander-Effect: A Meta-Analytic Review on Bystander Intervention in Dangerous and Non-Dangerous Emergencies*, Psychological Bulletin 137 (4), pp. 517-537 (2011) — https://doi.org/10.1037/a0023304
- Richard Philpot, Lasse Suonperä Liebst, Mark Levine, Wim Bernasco y Marie Rosenkrantz Lindegaard — *Would I Be Helped? Cross-National CCTV Footage Shows That Intervention Is the Norm in Public Conflicts*, American Psychologist 75 (1), pp. 66-75 (2020) — https://doi.org/10.1037/amp0000469
- Kevin Cook — *Kitty Genovese: The Murder, the Bystanders, the Crime that Changed America*, W. W. Norton, Nueva York (2014)

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Cómo citar: Sarasola, Josemari (2024). «Kitty Genovese y el efecto espectador». Ikusmira. https://ikusmira.org/p/kitty-genovese-y-el-efecto-espectador/
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