# Deixis

- Sitio: Ikusmira — enciclopedia en castellano de ciencias sociales y humanidades
- URL canónica: https://ikusmira.org/p/deixis/
- Categoría: Lingüística
- Publicado: 2026-07-11
- Autoría: Josemari Sarasola Ledesma — Editor coordinador; Profesor titular de escuela universitaria, Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea
- Perfiles del autor: https://ekoizpen-zientifikoa.ehu.eus/investigadores/127490/detalle, https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=333202
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La **deixis** es la propiedad de ciertas expresiones cuyo significado solo se completa con los datos de la situación en que se emiten. *Yo*, *aquí*, *ahora*, *esto*, *mañana*, *venir*: son palabras que no designan nada por sí mismas y designan algo distinto cada vez que se usan. El término viene del griego *deîxis*, acción de señalar, y la metáfora es exacta: un elemento deíctico es un gesto hecho con palabras, y como todo gesto no significa nada fuera del lugar donde se hace.

La prueba de su naturaleza es lo que ocurre cuando se pierde el contexto. Una nota que dice «vuelvo dentro de una hora» es inútil si no se sabe cuándo se escribió; una grabación que dice «esto es lo que hay que apretar» es inútil sin la imagen; el clásico mensaje en una botella que dice «estoy aquí» no informa de nada. En términos técnicos, los deícticos no tienen referencia sino un procedimiento para obtenerla: la primera persona designa a quien habla, el demostrativo de proximidad designa lo cercano al hablante, el presente designa el momento de la emisión. Ese procedimiento es fijo; el resultado, variable. Es la diferencia entre un [referente](https://ikusmira.org/p/referencia-y-referente) y una instrucción para encontrarlo.

![Manícula: mano con el índice extendido dibujada al margen de un manuscrito](https://ikusmira.org/images/ilustraciones/linguistica/deixis.jpg)

*Una manícula, la manita con el índice extendido que los lectores medievales dibujaban en el margen para señalar un pasaje. Es deixis en estado puro y con el problema de la deixis a la vista: la mano no dice nada por sí sola, y si se recorta la página y se separa del texto que apuntaba, deja de significar.*

Se distinguen habitualmente tres tipos básicos. La **deixis personal** organiza el discurso en torno a los papeles de la enunciación: quien habla, a quien se habla y lo que queda fuera de ambos, distinción que las lenguas expresan con pronombres y con la flexión verbal. Aquí aparecen ya diferencias interesantes: muchas lenguas distinguen un «nosotros» inclusivo, que incorpora al oyente, de uno exclusivo, que lo deja fuera —el español no, y de ahí la ambigüedad de «nos vamos»—. La **deixis espacial** sitúa respecto al lugar de la enunciación, y el español dispone de un sistema de tres términos —*este*, *ese*, *aquel*; *aquí*, *ahí*, *allí*— frente a los dos del inglés o del francés, sin que esté claro si el término medio se organiza por distancia o por su relación con el oyente. La **deixis temporal** ancla en el momento de hablar, y es la que hace que *ayer* o *dentro de tres días* solo puedan interpretarse sabiendo cuándo se dijeron. A estos tres suelen añadirse dos más: la **deixis social**, que codifica la relación entre los interlocutores y el respeto debido —el contraste entre *tú* y *usted*, los tratamientos, los sistemas honoríficos del japonés o del coreano—, tratada con detalle en el [registro formal](https://ikusmira.org/p/registro-formal) y en la [sociopragmática](https://ikusmira.org/p/sociopragmatica); y la **deixis discursiva**, que remite a partes del propio texto: «como se ha dicho más arriba», «lo que sigue», «en el capítulo anterior».

Un fenómeno relacionado y a menudo confundido con la deixis es el desplazamiento del centro. La regla básica dice que el punto cero es el hablante, aquí y ahora, pero se puede mover deliberadamente. Quien llama por teléfono y pregunta «¿está ahí Ana?» adopta el punto de vista del interlocutor; quien escribe «llegué ayer» en una carta que se leerá la semana siguiente tiene que decidir a qué momento ancla; los verbos *ir* y *venir* codifican movimiento hacia o desde el centro deíctico, y por eso «voy a tu casa» y «vengo a tu casa» no son equivalentes ni intercambiables entre lenguas: en español se va hacia el interlocutor, mientras que otras lenguas exigen *venir*. Estas divergencias son una fuente inagotable de errores de traducción, precisamente porque el elemento deíctico es invisible para el hablante nativo.

La deixis tiene también consecuencias fuera de la lingüística. En derecho y en administración, un documento con deícticos sin resolver es un documento inaplicable, y de ahí las fórmulas redundantes de los contratos —«el arrendatario», repetido cien veces, en lugar de «él»— que buscan eliminar toda dependencia del contexto. En la interpretación de textos antiguos, resolver los deícticos es la mitad del trabajo filológico. En la comunicación escrita instantánea aparecen problemas nuevos: un «ahora» en un mensaje que se lee tres horas después, o un «esto» referido a una captura de pantalla que ya no está en la conversación. Y en la adquisición del lenguaje, los deícticos están entre lo último que un niño domina, porque exigen entender que la referencia depende de quién habla: el error de decir «tú» para hablar de sí mismo, repitiendo lo que le dicen los adultos, es un paso normal del proceso.

Conviene por último señalar por qué la deixis fue un problema teórico y no solo un capítulo descriptivo. Es la prueba más limpia de que el significado de una oración no determina lo que dice: la misma oración, con el mismo sentido léxico y gramatical, expresa proposiciones distintas según quién la emita y cuándo. Eso obligó a la semántica formal a introducir el contexto como parámetro y contribuyó a delimitar la [pragmática](https://ikusmira.org/p/pragmatica-linguistica) como disciplina propia. Y le dio a Émile Benveniste, que estudió los pronombres como el lugar donde el sujeto se instala en la lengua, el argumento para una tesis más ambiciosa: que la subjetividad no es algo que exista antes del lenguaje y se exprese en él, sino algo que se constituye al decir *yo*.

[Referencia y referente](https://ikusmira.org/p/referencia-y-referente) – [Pragmática lingüística](https://ikusmira.org/p/pragmatica-linguistica) – [Actos de habla](https://ikusmira.org/p/actos-de-habla) – [Registro formal](https://ikusmira.org/p/registro-formal) – [Ambigüedad](https://ikusmira.org/p/ambiguedad)

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Cómo citar: Sarasola, Josemari (2026). «Deixis». Ikusmira. https://ikusmira.org/p/deixis/
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